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Familias y docentes denuncian falta de espacio, calor, poca sombra y lentitud en la reconstrucción de los centros educativos afectados
Cerca de 3.000 estudiantes de varios municipios afectados por la dana volverán a comenzar el curso escolar en aulas prefabricadas. Será el segundo año consecutivo en el que parte del alumnado de la denominada zona cero tendrá que estudiar en instalaciones provisionales mientras continúa pendiente la reconstrucción de sus colegios e institutos.
La situación afecta a centros educativos que sufrieron importantes daños durante las inundaciones del 29 de octubre de 2024. Cuando están a punto de cumplirse dos años de la catástrofe, las familias y los docentes consideran que las soluciones definitivas están tardando demasiado en llegar.
Quejas por falta de espacio, calor y poca sombra
Uno de los centros afectados es el IES Berenguer Dalmau de Catarroja, cuyo alumnado continuará recibiendo clases en módulos prefabricados.


La comunidad educativa denuncia que las instalaciones tienen poco espacio para desarrollar la actividad habitual del instituto. También señala la escasez de zonas de sombra en el patio y las elevadas temperaturas que se alcanzan dentro de algunos módulos.
Las familias consideran que estas condiciones pueden afectar a la comodidad y al desarrollo diario de las clases, especialmente durante las semanas de mayor calor.
A las deficiencias de las instalaciones provisionales se suma el malestar por la lentitud de los trámites necesarios para poner en marcha los proyectos de reconstrucción.
Segundo curso consecutivo en instalaciones provisionales
Las aulas prefabricadas se instalaron como una solución temporal para permitir que los alumnos regresaran a sus municipios después de la dana. Sin embargo, lo que nació como una medida de emergencia se prolongará durante un segundo curso.
En el inicio del curso 2025-2026, un total de 3.079 alumnos de ocho centros afectados ya tuvo que comenzar las clases en barracones mientras se reparaban o reconstruían las instalaciones dañadas. Ahora, una cifra cercana a los 3.000 estudiantes continuará en espacios provisionales.
Los centros afectados se encuentran en municipios como Catarroja, Alfafar, Massanassa, Paiporta, Algemesí, Alginet y Utiel.
Educación asegura que trabaja para comenzar las obras
Desde la Conselleria de Educación sostienen que los proyectos continúan avanzando administrativamente y que se trabaja para iniciar las obras definitivas cuanto antes.
La reconstrucción requiere la redacción y aprobación de proyectos, la tramitación de contratos y la posterior ejecución de los trabajos. No obstante, las familias consideran que los plazos se están alargando excesivamente y reclaman mayor rapidez.
La situación del alumnado se ha convertido en una de las consecuencias más persistentes de la dana. Mientras avanzan los trámites, miles de estudiantes volverán a llenar las mochilas sin poder regresar todavía a sus antiguos centros educativos.







