Más de 24 horas después de la tormenta continúan los achiques y la retirada de vehículos; las obras ejecutadas tras la DANA muestran avances, pero los vecinos advierten de problemas pendientes
Las últimas lluvias han devuelto a Valencia imágenes que recuerdan inevitablemente a las vividas durante la DANA: garajes completamente inundados, grúas retirando vehículos y vecinos achicando agua durante más de 24 horas. El episodio ha servido además para comprobar sobre el terreno qué actuaciones realizadas después de la catástrofe han funcionado y qué problemas continúan pendientes casi dos años después.
Según el reportaje televisivo, en una de las zonas afectadas las inundaciones habrían dejado 40 coches, 15 motocicletas y más de 20 garajes afectados, mientras los vecinos continuaban trabajando para retirar el agua acumulada.
La tormenta dejó hasta 81 litros por metro cuadrado en algunos puntos de Valencia, según los datos citados en la información.














Grúas sacando coches de los garajes
Una de las imágenes más impactantes vuelve a producirse bajo tierra.
Las grúas han tenido que entrar en acción para retirar vehículos de garajes completamente anegados después de que el agua alcanzara niveles suficientes para afectar seriamente a coches y motocicletas.
Algunos residentes explican que llevan más de un día retirando agua.
La escena adquiere una dimensión especialmente sensible porque se produce casi dos años después de la destructiva DANA de 2024, cuando numerosos aparcamientos y bajos quedaron inundados.
La Pista de Silla cambia el muro por una valla
No todo permanece igual.
El reportaje muestra una de las modificaciones realizadas en la Pista de Silla, uno de los puntos que durante la DANA actuó como barrera frente al agua.
El antiguo muro de hormigón ha sido sustituido por una valla permeable.
La finalidad de la actuación es permitir que el agua pueda atravesar la infraestructura y evitar que vuelva a comportarse como un gran dique durante una inundación, al tiempo que la valla impide el paso de los vehículos.
Es uno de los ejemplos utilizados para mostrar cómo determinadas infraestructuras han sido modificadas después de analizar lo sucedido en 2024.
Vecinos denuncian alcantarillas que no tragan
Sin embargo, las últimas lluvias han vuelto a poner el foco sobre otro problema: el drenaje urbano.
El reportaje recoge imágenes de calles anegadas y testimonios de vecinos que aseguran que determinadas alcantarillas no consiguieron absorber correctamente el agua.
Uno de ellos reclama directamente:
«Lo que de verdad necesitamos es que nos limpien el alcantarillado. Eso no tragaba».
Otro de los testimonios sostiene que algunas alcantarillas todavía presentan barro que atribuye a la DANA de 2024.
Esta última afirmación corresponde al testimonio recogido en el reportaje y requeriría una comprobación técnica para determinar el origen y antigüedad de los sedimentos.
«Lavan la cara, pero no solucionan los problemas»
El malestar aparece claramente reflejado entre algunos de los afectados.
Uno de los vecinos resume su percepción asegurando que se están realizando actuaciones visibles, pero que siguen sin solucionarse determinados problemas estructurales:
«Aquí lavan la cara de las cosas, pero no están solucionando los problemas».
Las últimas inundaciones se convierten así en una especie de examen práctico de las medidas adoptadas desde octubre de 2024.
Más de 20 millones entre Picanya y las zonas próximas
El reportaje señala también actuaciones realizadas en el entorno del barranco, entre Picanya y municipios próximos, donde se habrían invertido más de 20 millones de euros.
Entre los trabajos mencionados figuran geoceldas, refuerzo de taludes y escolleras, destinados a favorecer el desagüe y facilitar la circulación del agua.
También se explica que se ha rebajado el terreno dentro de los márgenes permitidos para conseguir que el agua discurra con mayor facilidad y salga del municipio.
Aldaia también ejecuta nuevas actuaciones
Otro de los ejemplos mostrados corresponde a Aldaia, donde continúan desarrollándose proyectos destinados a reducir los riesgos ante futuros episodios de fuertes precipitaciones.
Pista de Silla, actuaciones sobre barrancos y obras municipales muestran que desde la DANA se han realizado intervenciones para modificar puntos vulnerables.
Pero las imágenes de las últimas horas revelan igualmente que una lluvia muy intensa continúa siendo capaz de provocar inundaciones en calles, bajos y aparcamientos.
Casi dos años después de la DANA
La tormenta de esta semana no ha tenido las dimensiones de la catástrofe de octubre de 2024, pero ha permitido comprobar cómo responde el territorio ante un nuevo episodio de precipitaciones intensas.
Algunas de las obras ejecutadas desde entonces persiguen precisamente corregir problemas detectados durante aquella tragedia. Al mismo tiempo, los testimonios recogidos ahora ponen nuevamente el foco en alcantarillado, drenajes y mantenimiento.
El reportaje termina precisamente con esa doble fotografía: se han realizado inversiones y actuaciones desde la DANA, pero entre los vecinos de las zonas que han vuelto a inundarse persiste la sensación de que todavía queda mucho por hacer



