Índice de contenidos
Javier Sendra comunicó a Vicente Martínez Mus a las 17:28 horas que la presa podía afrontar una situación crítica “en menos de una hora”; a las 17:49 escribió: “Ahora están quitando hierro”
Un intercambio de mensajes incorporado a la investigación judicial sobre la dana aporta nuevos datos sobre la información que circulaba en el Cecopi durante la tarde del 29 de octubre de 2024.
El secretario autonómico de Infraestructuras y Transportes, Francisco Javier Sendra, comunicó a su superior, el entonces conseller Vicente Martínez Mus, que durante la reunión se estaba hablando de un peligro “inminente” en la presa de Forata.
El primer mensaje fue enviado a las 17:28 horas y contenía tres afirmaciones:
“Peligro inminente en menos de una hora en la presa de Forata (río Magro). Entran 1.800 metros cúbicos. Y la presa alivia 800 metros cúbicos”.
Solo 21 minutos después, a las 17:49 horas, Sendra trasladó un cambio en el tono de la reunión:
“Ahora están quitando hierro”.
Los mensajes fueron presentados después de que Sendra declarara como testigo ante la jueza de Catarroja que investiga la gestión de la dana, en la que murieron 233 personas. Su contenido aparece recogido en un acta de confrontación realizada el 23 de septiembre por el letrado de la Administración de Justicia.
La alerta se planteó horas antes de enviarse
Sendra declaró que se conectó telemáticamente al Cecopi durante su primera parte y que la posible situación crítica de Forata ocupó buena parte de las intervenciones.
Según su testimonio, la entonces consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, planteó la necesidad de alertar a la población alrededor de las 17:30 horas. El ES-Alert no llegó finalmente a los teléfonos móviles hasta las 20:11, casi tres horas después.
Esta versión resulta relevante porque adelanta notablemente el momento en el que se habría valorado la posibilidad de avisar a la ciudadanía. Pradas había situado en declaraciones anteriores el debate concreto sobre el ES-Alert después de las 19:00 horas, aunque su defensa sostiene que antes ya se había hablado de alertar a la población sin utilizar todavía el nombre técnico del sistema.
Sendra relató que durante la reunión se habló inicialmente de un riesgo grave en Forata y que, posteriormente, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, indicó que el peligro ya no era inmediato.
El testigo describió aquel cambio señalando que “bajó el suflé”. Su declaración sobre quién restó gravedad a la situación y sobre si en ese momento se consideró necesario avisar a la población debe analizarse junto al resto de testimonios incorporados a la causa, algunos de los cuales ofrecen versiones diferentes.
Una llamada de Mazón a las 19:34 horas
Sendra también declaró que Carlos Mazón lo llamó a las 19:34 horas para preguntarle por el estado de las carreteras. El secretario autonómico se encontraba entonces en las instalaciones de Ferrocarrils de la Generalitat en Valencia Sud.
Según explicó, transmitió al entonces presidente de la Generalitat que existía un problema en la línea C1, a su paso por el río Magro. Sendra permaneció allí durante la noche y aseguró que logró ponerse a salvo por pocos minutos cuando una gran masa de agua alcanzó las instalaciones.
Los WhatsApp muestran que Martínez Mus y Sendra volvieron a intercambiar mensajes durante las primeras horas del 30 de octubre. El conseller le comunicó entonces que se dirigía al 112 después de haber sido convocado a las siete de la mañana.
El juzgado requirió a Sendra que aportara capturas de la conversación y, de manera voluntaria, cualquier otra llamada, mensaje o vídeo relacionado con la emergencia.
Una cronología todavía bajo investigación
La conversación no determina por sí sola quién decidió rebajar el nivel de preocupación ni por qué no se envió una alerta en aquel momento. Sí acredita que, a las 17:28 horas, un alto cargo conectado al Cecopi trasladó por escrito que se estaba hablando de un peligro “inminente” en Forata.
La investigación deberá confrontar esa comunicación con las grabaciones del Cecopi, los datos técnicos disponibles, las declaraciones de sus participantes y la cronología de las decisiones adoptadas.
La cuestión central sigue siendo por qué, si durante la primera parte de la reunión ya se valoraba un riesgo grave y se habló de avisar a la ciudadanía, el mensaje de emergencia no se envió hasta las 20:11 horas.


