Una de cada tres madres quería tener más hijos, pero finalmente no pudo hacerlo por motivos laborales o por las dificultades para conciliar el trabajo con la vida familiar.
El dato aparece en la nueva Encuesta de Fecundidad del Instituto Nacional de Estadística, realizada entre personas de 18 a 55 años.
Entre las madres menores de 35 años que todavía no han ampliado la familia, la razón más frecuente es que esperan hacerlo en el futuro. Conforme aumenta la edad, adquieren más importancia los problemas económicos, laborales y de conciliación.
La mayoría sigue queriendo dos hijos
A pesar de las dificultades, cerca de siete de cada diez mujeres, el 69%, continúa queriendo tener al menos dos hijos. En 2018, este porcentaje era del 73,6%.
También ha aumentado el número de mujeres que no desea tener ninguno. La proporción ha pasado del 12,3% al 15,5%.
El rechazo a la maternidad es más elevado entre las menores de 25 años, con un 24,2%, aunque ha descendido respecto a la anterior encuesta.
Las medidas más reclamadas
Las mujeres consideran que las principales medidas para favorecer la natalidad deberían ser:
- Ampliar los permisos de maternidad y paternidad.
- Conceder ayudas económicas por cada hijo menor de 18 años.
- Ofrecer escuelas infantiles asequibles y de calidad para niños de cero a tres años.
- Facilitar la conciliación laboral y familiar.
Sin embargo, el 19,4% considera que la natalidad no debería recibir incentivos públicos.
Los problemas también afectan a los hombres. Entre los menores de 30 años que han tenido menos hijos de los deseados, el 67,5% señala como causa las dificultades económicas, laborales o de conciliación.
La encuesta refleja además que el 6% de las mujeres se ha sometido alguna vez a un tratamiento de reproducción asistida. El porcentaje llega al 9,6% entre las mujeres de 40 a 44 años.




