El líder de Vox, Santiago Abascal, ha propuesto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantar las elecciones autonómicas en la Comunidad Valenciana si decide convocar elecciones generales. En caso contrario, Abascal le ha instado a que “se calle” y permita que el Partido Popular y Vox nombren a un nuevo presidente para la Generalitat valenciana.
Durante su intervención en el Congreso de los Diputados, Abascal exigió a Sánchez que “devuelva la voz a los españoles” y se comprometió a solicitar elecciones en la Comunidad Valenciana inmediatamente después de que se convoquen los comicios generales. Este compromiso forma parte de las negociaciones con el PP, que buscan reemplazar a Carlos Mazón con Juanfran Pérez Llorca. El respaldo de Vox al candidato popular en las Cortes Valencianas es considerado crucial.
Abascal añadió que, si Sánchez no convoca elecciones generales, debe “callarse y dejar” que los demás trabajen para “reconstruir” la Comunidad Valenciana, afectada, según él, por políticas climáticas inadecuadas. También afirmó que es evidente que Sánchez no desea un acuerdo entre PP y Vox en Valencia, poniendo énfasis en que las condiciones de Vox incluyen un rechazo a las políticas climáticas y de inmigración.
Criticó al bipartidismo de PP y PSOE, acusándolos de monopolizar el poder y repartirse instituciones, y advirtió a Alberto Núñez Feijóo de no apresurarse a repartir cargos ministeriales como ocurrió en las elecciones de 2023. Además, sugirió que ambos partidos presenten una lista conjunta debido a sus similitudes en temas fundamentales.
Abascal culpó al bipartidismo de la actual situación de la sanidad y educación públicas, del problema de la vivienda, de los bajos salarios y de la fuga de talentos, vinculando estas problemáticas con la inmigración ilegal. Propuso la expulsión de los inmigrantes ilegales, aquellos que cometen delitos, que no se adaptan o que dependen de ayudas sociales.
En sus críticas a Sánchez, lo calificó de “narcisista sin escrúpulos” y lo acusó de permitir la violencia contra la oposición para mantenerse en el poder. También cuestionó la imagen internacional de Sánchez, sugiriendo que su aspiración de aparentar ser un estadista comparable al estadounidense Barack Obama era desacertada, y lo comparó con Nicolás Maduro.
Por último, Abascal auguró que el futuro de Sánchez estará en los tribunales, refiriéndose a casos de corrupción supuestamente ligados al entorno del presidente del Gobierno y su partido. Afirmó que el principal propósito del Ejecutivo es evitar que Sánchez “acabe en la cárcel”.