El Ayuntamiento de Aldaia ha expresado su preocupación por la falta de expertos en las alegaciones presentadas por Valencia respecto a la conexión de la Saleta con el nuevo cauce. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, había prometido en respuesta a una carta del alcalde Guillermo Luján que incluiría la opinión de las universidades públicas mediante una colaboración cercana con la ciudad. Sin embargo, Aldaia lamenta que en las alegaciones finalizadas no se haya presentado la opinión de dichos expertos, y que estas parecen haber sido elaboradas solamente con el criterio de los técnicos municipales de Valencia.
El 4 de mayo, Félix Francés, catedrático de Ingeniería Hidráulica de la Universitat Politècnica de Valencia, y Francisco Vallés, investigador del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la misma universidad, indicaron en Radio Valencia que los datos actuales muestran que el río Turia estuvo lejos de desbordarse el 29 de octubre. Comentaron que el río puede soportar un caudal máximo de 4.200 metros cúbicos por segundo, y que el 29 de octubre no superó los 2.500 metros cúbicos. Según ambos expertos, el Túria puede canalizar el barranco de La Saleta sin inconvenientes, dado que el caudal máximo proyectado es de 130 metros cúbicos por segundo, una fracción pequeña de su capacidad total.
Además, los expertos criticaron que el equipo de Catalá pretenda alegar contra el desvío del barranco del Poyo, ya que el actual proyecto se centra en el barranco de la Saleta. La Confederación del Júcar se negó a confirmar que el caudal por la nueva conexión alcanzaría los 700 metros cúbicos por segundo, indicando que la iniciativa sigue en proceso de actualización y no está tan avanzada como el estudio referente a la Saleta.