Alicante intensifica la limpieza de barrancos urbanos para prevenir daños por lluvias torrenciales
El Ayuntamiento de Alicante ha iniciado labores de limpieza y desbroce en los cauces de los barrancos que se encuentran dentro del área urbana con el objetivo de “mantenerlos en óptimas condiciones” y “reducir daños en caso de precipitaciones intensas durante el otoño”.
Los trabajos comenzaron el lunes en el barranco de Agua Amarga y se espera que continúen hasta el final de la semana en su desembocadura. Posteriormente, se procederá a limpiar el tramo entre los dos puentes. Dado que esta área es de competencia municipal, el propio ayuntamiento se encarga de estas labores.
En cuanto al tramo que va desde el puente hasta el mar, es considerado zona de dominio marítimo-terrestre y, por lo tanto, “su limpieza corresponde a Costas”, según ha destacado el Ayuntamiento en un comunicado.
Por otro lado, la limpieza en el barranco de las Ovejas está programada para comenzar el próximo lunes en su primer tramo, con una duración estimada de 15 días. El Ayuntamiento ha indicado que solicitó al Ministerio la limpieza de la parte alta del cauce, desde el puente de la autovía hasta la depuradora, tarea ya realizada por Tragsa, y que los servicios municipales se encarguen del tramo entre esa zona y el puente de San Gabriel.
Asimismo, el Ayuntamiento ha señalado que las labores para retirar vegetación y limpiar el cauce que desemboca en la Albufereta se efectuarán en septiembre.
Rafael Alemañ, concejal de Limpieza, ha manifestado que la administración local está comprometida con la limpieza de los barrancos, realizándola “dos veces al año, antes de la primavera y antes del otoño, para conservar los cauces en buenas condiciones, especialmente ante la posibilidad de lluvias intensas”. “Ya estamos trabajando en Agua Amarga y la próxima semana comenzaremos con el barranco de las Ovejas”, afirmó el concejal, subrayando que “es crucial que todas las administraciones actúen en este sentido”, ya que de esta responsabilidad y trabajo depende minimizar los posibles daños en caso de lluvias significativas.