Las elecciones autonómicas celebradas este domingo en Aragón han dejado un escenario político más polarizado y fragmentado, en el que el Partido Popular vuelve a imponerse en las urnas, pero sale debilitado y obligado a entenderse con un Vox mucho más fuerte que en la legislatura anterior. Al mismo tiempo, el PSOE firma su peor resultado histórico, mientras que Podemos y el Partido Aragonés desaparecen del Parlamento autonómico.
Con el 98,8 % del voto escrutado y una participación del 67,6 %, las Cortes de Aragón quedan configuradas con seis fuerzas políticas, dos menos que en la anterior legislatura, pero sin que ninguna alcance la mayoría absoluta, situada en 34 escaños.

El PP gana, pero pierde músculo político
El PP, liderado por Jorge Azcón, se alza como la fuerza más votada con 26 escaños y el 34,3 % de los votos, dos diputados menos que en 2023. Aunque mantiene la primera posición, el resultado deja a los populares en una posición más frágil, ya que dependen aún más de Vox para poder gobernar.
Azcón aspiraba a reforzar su liderazgo adelantando los comicios, pero el resultado electoral dibuja un escenario contrario: menos margen de maniobra y una negociación obligada con una derecha más radicalizada.
Vox y CHA, los grandes vencedores de la noche
La formación que sale claramente reforzada es Vox, que duplica su representación y pasa de 7 a 14 escaños, convirtiéndose en el socio imprescindible para cualquier mayoría conservadora. Con casi el 18 % de los votos, el partido de Alejandro Nolasco consolida su avance en Aragón y gana peso político y capacidad de presión.
También Chunta Aragonesista (CHA) protagoniza una fuerte subida, pasando de 3 a 6 diputados, y se convierte en la fuerza que mejor resiste dentro del espacio progresista. Su crecimiento contrasta con el retroceso general de la izquierda tradicional.
El PSOE se hunde a mínimos históricos
El PSOE sufre una de sus peores noches electorales en Aragón. Con 18 escaños y el 24,3 % de los votos, los socialistas pierden cinco diputados y registran su mínimo histórico, igualando los peores resultados de su trayectoria autonómica.
La candidata socialista, Pilar Alegría, reconoció la derrota y asumió que el partido deberá liderar la oposición en un contexto adverso, marcado por el avance de la derecha y la extrema derecha.
Teruel Existe resiste, IU-Sumar aguanta y Podemos desaparece
La plataforma Teruel Existe–Aragón Existe pierde un escaño y se queda con 2 diputados, ambos por la provincia de Teruel, mientras que IU–Sumar logra mantener su único representante, evitando quedar fuera de las Cortes.
Por el contrario, Podemos–Alianza Verde se queda sin representación parlamentaria tras perder el escaño que tenía, confirmando su desplome electoral. El Partido Aragonés (PAR) corre la misma suerte y desaparece del Parlamento autonómico tras décadas de presencia institucional.
Un Parlamento más reducido, pero sin mayorías claras
El nuevo mapa político deja unas Cortes con menos partidos, pero sin una mayoría estable, lo que anticipa una legislatura marcada por la negociación, la dependencia de pactos y una mayor influencia de Vox en las decisiones de gobierno.
Aragón vuelve así a confirmar una constante de su historia democrática: nadie gobierna solo, y el equilibrio de poder se decide en despachos tanto como en las urnas.