El sistema ferroviario español afronta este lunes una jornada complicada con el inicio del primer día de huelga convocada por los maquinistas, un paro que ya se traduce en cientos de trenes cancelados y miles de viajeros afectados en toda España. La protesta, que se prolongará durante tres jornadas, pone el foco en la seguridad, el mantenimiento de las infraestructuras y la falta de recursos tras varios accidentes recientes que han reavivado la preocupación en el sector.
Según los datos facilitados por las operadoras, alrededor de 350 servicios de alta velocidad han sido cancelados, pese a la aplicación de servicios mínimos que alcanzan el 73 % en AVE y larga distancia, el 65 % en media distancia y apenas el 21 % en mercancías.
Seguridad ferroviaria en el centro del conflicto
Los sindicatos de maquinistas reclaman un cambio estructural en el modelo de seguridad del ferrocarril, alertando de un deterioro progresivo del servicio público. Denuncian la escasez de personal, la falta de inversión en mantenimiento, la ausencia de planificación a largo plazo y la externalización de tareas esenciales, factores que, a su juicio, comprometen la fiabilidad del sistema.
Estas reivindicaciones se han intensificado tras los accidentes de Adamuz y Gelida, que han marcado un antes y un después en las exigencias del colectivo. Los representantes sindicales consideran que las medidas adoptadas hasta ahora son insuficientes y exigen compromisos concretos y verificables.
Renfe, Ouigo e Iryo reducen su oferta
En el caso de Renfe, de los 995 trenes de alta velocidad y larga distancia previstos, solo 723 circularán, mientras que 272 han sido suprimidos. En media distancia, de los 1.960 servicios programados, se mantienen 1.277 y se cancelan 683.
Las compañías privadas también se ven afectadas. Ouigo operará 90 de los 110 trenes previstos, mientras que Iryo mantendrá 90 de los 124 programados, sin garantizar la circulación del resto.
Sin acuerdo con Transportes, pero con negociaciones abiertas
Las conversaciones mantenidas en los últimos días entre los sindicatos y el Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, no han logrado frenar los paros. No obstante, este lunes continúan los contactos, incluidas mesas técnicas centradas en seguridad ferroviaria, lo que deja abierta la posibilidad de que la huelga pueda ser desconvocada si se alcanza un acuerdo.
Mientras tanto, el impacto del paro ya se deja sentir en estaciones y andenes, con retrasos, cancelaciones y una notable incertidumbre entre los usuarios, que encaran una semana marcada por la tensión laboral en el ferrocarril y la falta de soluciones inmediatas.