El acuerdo entre Ford y la automovilística china Geely para fabricar nuevos vehículos eléctricos en la planta de Almussafes (Valencia) continúa generando reacciones en Estados Unidos. Mientras la alianza industrial ya ha sido anunciada oficialmente por ambas compañías, el periodista David Alandete aseguró desde la Casa Blanca que el presidente de la Comisión de la Cámara de Representantes sobre China ha expresado su rechazo al proyecto y estaría presionando a la Administración de Donald Trump para intentar frenarlo. Por el momento, no existe una confirmación oficial de que Washington vaya a paralizar la operación.
La información llega en un contexto de creciente tensión comercial entre Estados Unidos y China y apenas unas horas después de conocerse nuevos aranceles anunciados por la Administración Trump contra la Unión Europea.
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El acuerdo entre Ford y Geely ya es oficial
Ford y Geely anunciaron esta semana la creación de una joint venture para impulsar la producción de vehículos eléctricos en la factoría valenciana de Almussafes.
El proyecto contempla la fabricación de cinco nuevos modelos, tres de la marca Ford y dos de Geely, con el objetivo de aumentar la carga de trabajo de la planta y garantizar su futuro industrial.
La alianza cuenta con el respaldo del Gobierno de España y está pendiente únicamente de las autorizaciones regulatorias necesarias para su puesta en marcha.
David Alandete asegura que el Congreso de EE. UU. intenta frenar el proyecto
Durante una conexión en directo desde la Casa Blanca, el periodista David Alandete afirmó que el presidente de la Comisión de la Cámara de Representantes sobre China había emitido una dura comunicación cuestionando el acuerdo entre Ford y Geely.
Según explicó, las críticas se centran en la posibilidad de que tecnología desarrollada por Ford pueda terminar compartiéndose con una empresa china a través del proyecto previsto para Almussafes.
Alandete aseguró además que desde el Capitolio se estaría presionando a la Casa Blanca para estudiar la paralización del acuerdo, aunque reconoció que, en condiciones normales, el Gobierno estadounidense no puede intervenir directamente en una operación privada de estas características.
Sin confirmación oficial por parte de Washington
Hasta el momento, no existe ningún comunicado oficial de la Casa Blanca, del Congreso de Estados Unidos ni de la citada comisión parlamentaria que confirme la existencia de un procedimiento para bloquear la alianza entre Ford y Geely.
Tampoco Ford ha informado de cambios en el desarrollo del proyecto anunciado esta semana.
Diversos medios estadounidenses sí han recogido en los últimos meses el creciente recelo existente en Washington hacia las colaboraciones entre empresas estadounidenses y compañías chinas, especialmente en sectores considerados estratégicos como la automoción, los semiconductores o la inteligencia artificial.
La tensión con China marca la política comercial de Trump
Las declaraciones de David Alandete coinciden con un nuevo endurecimiento de la política comercial de la Administración Trump.
Estados Unidos ha anunciado un nuevo arancel adicional del 10 % para un grupo de países entre los que figura la Unión Europea, una medida que la Casa Blanca justifica por considerar insuficientes los controles frente a determinados productos procedentes de China.
Además, en los últimos meses también han surgido críticas desde Washington por el acercamiento económico entre España y China, tanto por los viajes institucionales del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como por distintos acuerdos tecnológicos e industriales firmados con empresas del gigante asiático.
Almussafes sigue pendiente de la evolución del proyecto
La planta de Ford Almussafes, una de las instalaciones industriales más importantes de la Comunitat Valenciana, afronta este proyecto como una oportunidad para asegurar su actividad durante los próximos años tras el proceso de transformación hacia la movilidad eléctrica.
Por ahora, la alianza con Geely continúa su curso y mantiene el calendario previsto. No obstante, las declaraciones realizadas desde Estados Unidos reflejan que el acuerdo podría convertirse también en un asunto de relevancia geopolítica dentro del creciente enfrentamiento comercial entre Washington y Pekín.
De momento, la información sobre una posible presión política para frenar la operación procede de las declaraciones realizadas por el periodista David Alandete desde la Casa Blanca y no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades estadounidenses ni por las empresas implicadas.