Cinco artistas valencianos cuyo trabajo se vio afectado por la dana han encontrado una “nueva vida” para sus obras gracias a una exposición en la Fundación Chirivella Soriano. Bajo el título ‘Después de la dana’, la muestra destaca cómo el arte puede ser una herramienta de sanación y permite a estos creadores compartir su proceso de recuperación. Este evento ha sido presentado en el museo, contando con la participación del director de la fundación, Manuel Chirivella, el periodista Salva Torres y los artistas Gema Alpuente, Juan Olivares, Hugo Martínez-Tormo, Rubén Tortosa y Regina Quesada.
La exposición, que se abrirá al público desde este sábado hasta el 22 de junio, narra las historias de resistencia de estos cinco artistas. A través de obras restauradas o concebidas expresamente para esta exhibición, se exploran temas de memoria, transformación y el potencial regenerativo del arte. Chirivella señala que esta iniciativa surgió de un artículo del periodista Salva Torres en la revista Makma, donde se documentaba la situación de los artistas tras sufrir el impacto de la dana.
Chirivella describe la exposición como un “fiel reflejo” de un “drama sin precedentes” que el arte tiene la responsabilidad de contar. Para él, esta catástrofe representa el inicio de un “nuevo tiempo” para los artistas, quienes han encontrado en la adversidad un impulso para continuar. Destaca la resiliencia de estos creadores, quienes, enfrentando el desastre, han logrado rescatar obras completas, restaurar algunas y reutilizar otras en nuevas creaciones.
Torres resalta que la exposición permite al público descubrir, a través de las piezas, las huellas de lo real y su impacto. Para la sociedad, que tiende a olvidar rápidamente, esta muestra se convierte en un valioso testimonio de memoria colectiva. Los artistas, por su parte, agradecen a la Fundación Chirivella Soriano por la oportunidad de presentar sus trabajos tras la tragedia y recalcan el apoyo del museo para sacar adelante este proyecto.
En el primer espacio expositivo, Rubén Tortosa presenta ‘Geografías del error (Memorias de instantes aleatorios)’, con obras nuevas y objetos rescatados de su taller, sumergidos en barro tras la riada. Tortosa tiene una destacada trayectoria trabajando con tecnología digital en la creación artística, con exposiciones en numerosos países.
Regina Quesada y Juan Olivares cuentan con el segundo espacio. Quesada exhibe ‘El relicario’, una colección de fragmentos de papel marcados por el barro salvados de su estudio. Olivares presenta ‘Renacer libera’, donde piezas rescatadas de su taller reflejan la huella del desastre. Su trabajo explora la pintura abstracta y ha sido incluido en variadas colecciones.
El tercer espacio está dedicado a Gemma Alpuente y Hugo Martínez-Tormo. Alpuente enseña ‘Respirar a través del arte durante realidades convulsas’, con obras restauradas y ensamblajes de fragmentos sanos de piezas irrecuperables. Su estilo pop/street es una manifestación única dentro del arte valenciano. Martínez-Tormo, por su parte, muestra ‘El eco de una existencia efímera’, con obras de gran formato donde el barro es protagonista. Su trabajo, que se caracteriza por combinar arte y ciencia, aborda temas ambientales y humanos mediante instalaciones interactivas y tecnológicas.
Esta exposición no solo refleja la capacidad del arte para sobreponerse a la adversidad, sino también su papel esencial como portador de memoria y catalizador de nuevas posibilidades ante las crisis.