Castellón, 7 de abril. La preocupación por la estética ha incrementado las consultas por alteraciones del tórax hundido en adolescentes, de acuerdo con un comunicado de Vithas. Las deformidades congénitas del tórax son patologías de la pared torácica que pueden surgir en la infancia o adolescencia, caracterizándose por alteraciones estructurales o estéticas que podrían provocar compresiones en órganos como el corazón o los pulmones. En algunos casos, se trata simplemente de una cuestión visual.
Según el doctor Galbis Caravajal, especialista en cirugía torácica en el Hospital Vithas Castellón, los casos más comunes diagnosticados son el pectus excavatum, conocido como pecho hundido, y el pectus carinatum, o pecho en pichón, ambos habituales en la adolescencia y tratables mediante cirugía o el uso de corsés. En ciertos pacientes, se aplican ambos tratamientos, dependiendo de cada caso particular.
El doctor Galbis explicó que “una de cada 400 personas nace con esta patología”. A su vez, subrayó que las consultas por alteraciones de tórax que solo representan un problema estético están aumentando, ya que “la estética es muy importante para algunos adolescentes”. Por ello, recomienda evaluar a los niños lo antes posible, dado que estas alteraciones pueden agravarse con el crecimiento. Un diagnóstico temprano permite plantear tratamientos menos invasivos para corregir el tórax.
El tratamiento precoz de estas deformidades garantiza un desarrollo normal de los órganos, evitando problemas cardíacos como la compresión del ventrículo derecho o la rotación del eje cardiaco, además de permitir que los pacientes respiren mejor al aumentar su capacidad pulmonar.
En cirugía torácica también se abordan otros problemas, como la sudoración excesiva de las palmas. La hiperhidrosis palmar primaria, un problema común que afecta la calidad de vida, puede solucionarse mediante cirugía si los tratamientos farmacológicos no son efectivos. La simpatectomía, que reduce la sudoración al cortar el suministro nervioso a las glándulas sudoríparas de las manos, se realiza mediante incisiones mínimas y requiere anestesia general junto con un día de hospitalización.
La cirugía torácica también abarca enfermedades como el cáncer de pulmón, tumores del timo y mediastino, derrame pleural maligno, mesotelioma, y otras afecciones como empiema, neumotórax, problemas de la tráquea, y nódulos pulmonares solitarios.