Benidorm lidera la ocupación hotelera en la Comunidad Valenciana durante septiembre con un 90,6% y más de 40.000 plazas hoteleras disponibles, consolidando el binomio Reino Unido-España como principal motor de su demanda y sumando la diversidad de mercados como Portugal, Países Bajos, Bélgica o Irlanda.
La Costa Blanca mantiene una ocupación del 86,2%, destacando cifras brillantes en lugares como Calpe (89,7%), Altea (93%) o Finestrat (88,4%), combinando la fuerza del viajero español con británicos, belgas y nórdicos.
En el sur de Alicante, la ocupación hotelera es del 82,4%, con el mercado doméstico predominando, acompañado de británicos, franceses y portugueses, según la Asociación Empresarial Hotelera y Turística de la Comunitat Valenciana (Hosbec).
Las categorías hoteleras muestran un comportamiento equilibrado, con los hoteles de cuatro estrellas alcanzando cerca del 90% de ocupación en la mayoría de los destinos, mientras que los de tres estrellas superan el 75%. Se espera que septiembre siga siendo un pilar clave en la estrategia turística de la Comunidad Valenciana, con reservas para la segunda quincena que superan el 85%.
Benidorm encara septiembre con firmeza, alcanzando un 90,6% de ocupación en la primera quincena, similar al 90,9% de 2024, consolidando su liderazgo turístico en el Mediterráneo. El mercado británico representa el 39,7% de los visitantes, seguido del español con un 36,2%. Portugal se establece como el tercer emisor con un 8,2%, mientras que Irlanda, Países Bajos y Bélgica mantienen cuotas cercanas al 2-3%.
La oferta hotelera de cuatro estrellas alcanza un 91% de ocupación, ligeramente superior al registro del año anterior, mientras que los establecimientos de tres estrellas logran un 90,4%. Las reservas para la segunda quincena de septiembre son positivas, con un 87,7%, en línea con la evolución estacional habitual.
Por su parte, la Costa Blanca refleja la inercia de un verano sólido, con una ocupación del 86,2% en la primera quincena. El turismo nacional representa el 48,4%, con Reino Unido, Bélgica y Países Bajos como principales mercados internacionales. Los países nórdicos, encabezados por Noruega y Suecia, completan este panorama turístico.
Finestrat, Calpe, Altea y l’Alfàs del Pi-El Albir presentan buenos resultados en septiembre. Los hoteles de cuatro y tres estrellas muestran cifras robustas, evidenciando la fortaleza del destino y su capacidad de atraer a diferentes tipos de clientes.
En el sur de Alicante, la ocupación es del 82,4% en la primera quincena, con predominio del turismo español e importante presencia del mercado británico, francés, neerlandés y portugués. Las reservas para la segunda quincena alcanzan el 77,2%, lo que confirma la progresiva relajación de la temporada manteniendo la competitividad. La Costa Blanca y su área sur han demostrado que septiembre es un mes plenamente integrado en la temporada turística.