El presidente de la Fundación Premios Jaume I, Vicente Boluda, instó a aumentar la inversión en I+D+i hasta alcanzar el 3% en 2030, asegurando que “no es una utopía, ya que otros países lo han logrado”. Durante la entrega de los Premios Jaume I 2025, Boluda reconoció avances notables en investigación, aunque advirtió que aún se encuentran en niveles similares a los de la Unión Europea en 1985. En su intervención, subrayó la importancia de reforzar los medios para investigadores y científicos, y fomentar una mayor conexión con las empresas, abogando también por un mayor respaldo a los empresarios.
Este evento, celebrado en Valencia y presidido por el Rey Felipe VI, contó con la presencia de la ministra de Ciencia, Diana Morant, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, y la vicepresidenta del Consell, Susana Camarero, entre otros representantes del ámbito institucional y empresarial.
Boluda resaltó la necesidad de un Pacto por la Ciencia, inspirado por el profesor Santiago Grisolía, como medio para alinear las políticas públicas con la realidad empresarial. Enfatizó el rol vital del sector privado, que genera la mayoría del empleo, el PIB y la inversión en España, y denunció la descoordinación administrativa persistente tras la dana que afectó a Valencia el 29 de octubre de 2024. Criticó que aún no se ha iniciado ninguna obra para prevenir desastres similares en el futuro.
Durante su discurso, Boluda agradeció al Rey Felipe VI por su apoyo constante, especialmente después de la dana, y destacó cómo la sociedad valenciana se ha reactivado gracias a la solidaridad y ayuda recibida de toda España. Asimismo, Boluda abogó por la importancia de actuar basándose en criterios científicos y tecnológicos para abordar obras necesarias que eviten futuras tragedias, poniendo a disposición de las administraciones el Alto Consejo Consultivo en I+D+i.
Boluda felicitó a los premiados de este año, destacados por su contribución a la ciencia y la empresa, e insistió en que no hay avance posible sin inversión en ciencia e investigación. Reivindicó también el compromiso necesario del sector privado con su entorno.
Por otro lado, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, urgió la implementación de un “Plan Sur Metropolitano”, recordando cómo en 1958 el alcalde de entonces, Tomás Trénor Azcárraga, impulsó el Plan Sur tras la riada del 57. Catalá subrayó la necesidad de una solución de ingeniería hidráulica que proteja tanto a Valencia como a su área metropolitana.
Finalmente, destacó el apoyo de la Corona a la ciencia e innovación, fundamental para reforzar la confianza en las capacidades del país, recordando que España cuenta con universidades de primer nivel y profesionales destacados que requieren una mayor coordinación y lealtad institucional.