La Sociedad Valenciana de Gestión Integral de Servicios de Emergencias (SGISE) contó con 72 unidades de bomberos forestales y 155 vehículos disponibles el día de la dana, según un informe presentado recientemente al juzgado que investiga la gestión de las inundaciones.
El informe, solicitado para clarificar las medidas adoptadas respecto al equipo de bomberos forestales durante la previsión de la dana del 29 de octubre, detalla que, en ese momento, la SGISE disponía de 60 unidades de bomberos forestales terrestres, seis unidades helitransportadas, 45 autobombas, 20 efectivos de logística y 150 vehículos como parte del servicio autonómico de emergencias.
Como refuerzo, se ampliaron 16 unidades de bomberos terrestres y cinco autobombas adicionales tras prorrogarse el contrato de personal hasta el 1 de octubre de 2024 debido a que estaba por finalizar el 30 de septiembre.
La SGISE, conforme a la Ley 13/2010 de protección civil y gestión de emergencias, gestiona el personal y las necesidades logísticas de los servicios de extinción de incendios y emergencias. Sus recursos son asignados a la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, que, a su vez, delega las operaciones a los Consorcios Provinciales de Bomberos de Valencia y Castellón; Alicante maneja su propia dirección operativa según los planes de aplicación.
Respecto al equipamiento, los bomberos forestales disponen de trajes de intervención, botas de agua, guantes de trabajo, semimáscaras filtrantes, vadeadores y pértigas de vadeo, para garantizar la protección durante eventos meteorológicos adversos. En la temporada de inundaciones de 2024, se distribuyeron suministros y equipamiento procedentes de siete contratos realizados con diversas empresas antes del periodo crítico de lluvias.