Buñol recaudará fondos durante la Tomatina para restaurar su Castillo y patrimonio histórico afectado por la dana
El Ayuntamiento de Buñol, con el respaldo de la Red Mundial de Rutas Inteligentes, Solidarias y Regenerativas y la empresa de tecnología turística, Inteligencia Turística, lanzará la plataforma Viajeros Solidarios durante la próxima Tomatina. El objetivo es recaudar fondos para la rehabilitación del Castillo de la ciudad y su patrimonio natural e histórico, ambos dañados por la dana del pasado mes de octubre.
Se espera que los 22.000 asistentes a esta fiesta internacional, que se celebrará el 27 de agosto, participen en la recolección de fondos destinados a la restauración del Castillo de Buñol, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y situado en el corazón de la localidad. La estructura ha sufrido un deterioro significativo, y algunas de sus paredes y muros están en riesgo de colapsar, comprometiendo uno de los castillos más emblemáticos de la Comunidad Valenciana.
La iniciativa Viajeros Solidarios, que cuenta con el apoyo técnico de Inteligencia Turística como oficina técnica de la Red Mundial de Rutas, pondrá en funcionamiento herramientas digitales para medir y promover el impacto positivo de los visitantes. Estos datos serán registrados en el Observatorio de Impacto Local, permitiendo un seguimiento detallado del proyecto.
Además del enfoque en la restauración del Castillo, este proyecto solidario pretende promover elementos culturales de Buñol como el cine y la música locali. Para ello, se involucrarán entidades como la Asociación de Amigos del Castillo de Buñol, la Asociación ‘Toma a toma por el cine en Buñol’, el AMPA del Conservatorio San Rafael y La Asociación NADIBU, Naturaleza, Didáctica Buñol. Se planea establecer una Fila Cero durante la Tomatina para la obtención de fondos dedicados a la restauración del monumento histórico y al fomento cultural en la región.
Regenera Buñol ha anunciado que este proyecto tendrá continuidad con las futuras jornadas de trabajo previstas para octubre. Buñol, además, es parte de la Ruta de la Seda (BioSeda) debido a su conexión histórica desde el siglo XIII con el cultivo de moreras, utilizadas en la industria sedera valenciana durante el Renacimiento. Esta vinculación permite conectar el atractivo turístico de estas rutas con turistas interesados en la regeneración del territorio.