Compromís ha presentado una denuncia respecto a prácticas en el Hospital del Vinalopó que, según la formación, ponen en riesgo la seguridad de los pacientes para aumentar las ganancias de Ribera Salud.
El portavoz de Sanidad de Compromís en las Corts, Carles Esteve, ha manifestado que ha recibido nuevas denuncias de profesionales de la salud del hospital gestionado por Ribera Salud en Elche. Estas denuncias indican que la empresa prioriza sus beneficios por sobre la atención al paciente.
Esteve explica que, en el Hospital del Vinalopó, se sugiere que se han producido prácticas similares a las ordenadas por el CEO de Ribera Salud, Pablo Gallart, en el Hospital Público de Torrejón, donde se instó a los directivos a limitar procedimientos médicos no rentables para mejorar el EBITDA de la empresa entre 4 y 5 millones de euros. Según Esteve, la estrategia en Elche es similar, enfocándose en maximizar la rentabilidad.
Entre los casos concretos mencionados, Esteve destaca que se están priorizando las cirugías cardíacas más rentables desde hace meses. Por ejemplo, el costo de una válvula artificial puede oscilar entre 60.000 y 90.000 euros y si es de origen porcino asciende hasta 160.000 euros. Esteve añade que los pacientes derivados de otros hospitales son priorizados porque generan ganancias adicionales para Ribera Salud, ya que estos procedimientos no están incluidos en el concierto y se cobran aparte a la Generalitat, lo cual representa un ingreso anual de 4 o 5 millones.
Hace un año se cerró la unidad de cirugía cardíaca del hospital de Alzira, lo que ha llevado a que muchas operaciones que se hacían en el sistema público sean ahora abonadas aparte por la Generalitat al ser derivadas al Vinalopó.
En las últimas semanas, el tiempo de recuperación postoperatoria en cirugías cardíacas en el Hospital del Vinalopó se ha reducido considerablemente. Aunque lo recomendable es esperar uno o dos días en UCI, este período ahora no supera las 18 horas para acelerar la utilización de quirófanos.
Esteve destaca testimonios de médicos y personal sanitario que describen cómo la empresa impone medidas diarias que favorecen los beneficios en perjuicio de la calidad de la atención. Por todo ello, Compromís exige la anulación inmediata de la prórroga otorgada por el Gobierno del PP a Ribera Salud y reclama la gestión totalmente pública del Hospital del Vinalopó. Esteve concluye que las privatizaciones anteponen los intereses de las multinacionales a la salud pública, acusando al PP de subordinar la salud de la ciudadanía a los intereses económicos de estas empresas.