La Sección cuarta de la Audiencia Provincia de Valencia ha condenado a A. Gritto, ciudadano rumano a la pena de 9 años de prisión por violación. Igualmente se le impone la prohibición de aproximarse a la victima a una distancia inferior a 500 metros de su domicilio, de su lugar de trabajo o de cualquier otro lugar que sea frecuentado por la misma, durante el tiempo de 10 años, así como la prohibición de comunicarse con la misma por cualquier medio durante el mismo tiempo.
Los hechos ocurrían el pasado mes de abril en el polígono industrial La Pedrera, de la localidad de Albaida en el bar-bolera llamado Bouling. A. Gritto, C.S. Etves y otros tres amigos fueron al pub. Media más tarde llegó también A. U. Escrivá, antigua pareja sentimental de uno de los mencionados amigos, se unió al grupo, con el que estuvo charlando y bailando.
Sobre las 2 de la madrugada, ya del día 16 de abril de 2001, el grupo abandonó el local dirección a la discoteca Latinos, de la población de Onteniente, quedándose A. Gritto junto a A. U. Escrivá hablando a la puerta de la bolera, quien entre otras cosas le preguntaba sobre la persona que le gustaba y si tenía novio, al mismo tiempo que la agarraba del brazo y con insistencia y fuerza la iba arrastrando hasta un callejón sin salida que se encuentra en la parte posterior de la bolera, a unos 80 metros, en cuyo lugar, advertida entonces la chica de las intenciones de Gritto, al intentar zafarse, éste le dio un bofetón y comenzó a besarla pese a la oposición de ella, por lo que la golpeó con el puño en la cabeza y en la cara, y a continuación la tiró al suelo, le obligó a que se quitara las mallas y las bragas primero y el sujetador después, y mientras la golpeaba, con ánimo libidinoso, la penetró analmente con insistencia, aunque al no poder eyacular obligó a Aranza, cogiéndola de la cabeza, a que le hiciera una felación, tras lo cual, dado que seguía sin conseguir su satisfacción, la penetró vaginalmente, sin lograr tampoco eyacular.
Aranza se opuso tenazmente a las pretensiones del A. Gritto, gritando también, pero los múltiples golpes en el rostro y el temor a sufrir males mayores, le hicieron permanecer totalmente pasiva al final de la agresión y dejar hacer al acusado.
Como consecuencia de lo ocurrido A.Escrivá sufrió hematoma en párpado derecho y en ambos pómulos, tumefacciones parietooccipital derecha en cuero cabelludo, esquimosis tipo sugilación en lado inquierdo del cuello, erosión lineal tipo arañado en lado izquierdo y en el lado posterior del cuello, erosiones lineales en la espalda.