En una intervención televisiva realizada en Horizonte por David Alandete, asegura que Donald Trump habría pasado el día haciendo llamadas y concediendo entrevistas telefónicas, y que en una de ellas insultó directamente a Pedro Sánchez y llegó a describir a España como un país “gobernado por perdedores”. En ese mismo bloque, el comentarista sostiene que Trump estaría lanzando mensajes cada vez más contradictorios sobre la crisis de Oriente Medio, algo que califica como especialmente peligroso en un contexto bélico.
En la conversación también se menciona que Trump habría sugerido que una milicia kurda tome el poder en Irán, presentándolo como un ejemplo de improvisación y de “planes” de cambio de régimen. Y ahí llega el giro: “ahora esperad a Cuba”. Según esta versión, el presidente estaría ampliando el foco hacia el llamado “triángulo” de regímenes de izquierdas en la región y estaría preparando estrategias para Venezuela y Cuba, con una reunión inminente con líderes latinoamericanos afines.
El mismo interlocutor afirma que, pese a la tensión pública con Madrid, en Washington se sigue defendiendo que España “ha pasado por el aro” y que la cooperación militar continuaría, poniendo como ejemplo la salida de una fragata y la continuidad de la coordinación. Además, sostiene que desde la Casa Blanca se estarían barajando medidas de presión contra cargos españoles, como restricciones de visados, e incluso opciones económicas y energéticas que podrían afectar al coste de vida y a los precios.
La conclusión que se traslada en esa crónica es contundente: España seguiría “en el menú” de Trump como punto de fricción con socios de la OTAN, y el propio corresponsal remarca que, desde su experiencia siguiendo a la Casa Blanca, nunca había visto las relaciones bilaterales en un nivel de tensión similar.
Claves del relato
- Ataques verbales de Trump a Sánchez y al Gobierno español.
- Mensajes cambiantes sobre Irán y referencias a los kurdos.
- Giro hacia Cuba y Venezuela como nuevas prioridades.
- Presión política y económica como posible herramienta de la Casa Blanca.
- Sensación de deterioro inédito en la relación España–EEUU, según el comentarista.