El mobiliario es pieza fundamental en los despachos de alta dirección, ahora bien, el diseño de las zonas de dirección ha cambiado sustancialmente. Hoy en día ya no se estilan las tan frecuentemente mesas de dirección grandes y robustas de estilo clásico; tampoco se ubica a los grandes despachos en zonas que acaparan la mayor parte de las oficinas.
Las empresas, al igual que la sociedad, están cambiando hacia una forma de comunicación más fluida y efectiva, y con ello el equipamiento de los despachos se ha tenido que adaptar a una nueva mentalidad y filosofía a la hora de dirigir y gestionar personas y empresas. La marca y valores de una compañía también está presente en sus muebles de oficina. Un claro ejemplo de este nuevo concepto son los muebles de despacho de ofita.com un referente en la fabricación y personalización de muebles de oficina a nivel nacional. El diseño y la innovación son sus sellos distintivos con los que ayudan a crear espacios más humanos en el entorno laboral.
Empresas y entornos más amables
Cuando se habla de un despacho de dirección, en muchos casos se trata de un espacio de representación donde se cierran los contratos y negocios más relevantes de la compañía y donde el visitante se llevará una determinada imagen de la empresa y de su importancia. A mismo tiempo, es el lugar desde donde parten los valores y principios de la organización. En este sentido, las mesas de dirección o los despachos de alta dirección deberán tener una determinada imagen acorde con la filosofía de la empresa en particular y los valores que quiere transmitir a sus empleados y clientes. Los materiales, el tamaño y forma, así como la disposición del mobiliario en este tipo de despachos ha de ser elegido con sumo cuidado.
Así, al tratarse de pocas piezas, dentro de la organización, estos despachos de alta dirección, requieren una atención más precisa y cuidada que conjuguen la personalidad del propio directivo con la de la organización a la que representa. Actualmente la tendencia es crear entornos más amables y cercanos donde la colaboración esté por encima de la jerarquía. De hecho, cada vez más organizaciones se hacen conscientes de que las empresas son humanas, puesto que están formadas por seres humanos, que por encima de todo son seres sociales que necesitan relacionarse con otras personas. Pero para que esas relaciones sean sanas y equilibradas hay que romper con los antiguos modelos de poder jerárquicos donde solo tenían voz quienes ostentaban cargos de importancia.
Actualmente, las compañías están apostando por una comunicación más cercana y efectiva y por la formación de sus equipos en las denominadas “Soft skills”, aquellas habilidades que van más allá de las puramente técnicas y que tienen que ver con áreas como la comunicación, la inteligencia emocional o la salud mental en la empresa.
Se está invirtiendo en desarrollar las áreas de ambiente laboral, el desarrollo de habilidades, la realización personal, la formación, la flexibilidad horaria, el salario, los beneficios sociales, el reconocimiento, el liderazgo, la localización, el lugar de trabajo, los recursos, la estabilidad laboral, la salud y bienestar y la gran olvidada, la cultura corporativa.
Aquellas empresas que se identifican como más felices comparten el formar parte de una cultura potente que genera tribu donde se comparten valores, la oportunidad de desarrollar habilidades y sentirse realizado, así como contar con un gran ambiente laboral y grandes y humildes líderes a los que los compañeros siguen de forma natural.
En todo este proceso, el mobiliario juega un papel importante, ya que, no se pueden generar todos estos cambios con estructuras y muebles que recuerdan continuamente la separación entre empleados y empleadores, dificultando así la comunicación efectiva entre ambos.
Los muebles de los grandes despachos
Dentro del mobiliario de los despachos de alta dirección, las mesas de juntas que en muchos casos se sitúan dentro del propio despacho, ocupa un lugar excepcional. Por este motivo, es fundamental proporcionar el espacio, definir las necesidades, y seleccionar el nivel de los acabados de los muebles de dirección de la oficina de alta calidad, lo que implica materiales nobles: madera maciza, madera chapada, piel, cuero, cromados, microcemento, cristal, etc.
Hay que escoger aquellas piezas o muebles de dirección que mejor encajen con la imagen que se pretenda transmitir: minimalista, elegante, sobria, de lujo, alto standing, etc. También los colores, las texturas, y las medidas, son esenciales en el proceso. Pero incluso el cableado, la iluminación, la acústica y el clima deberán de estar a la altura de los objetivos planteados. Además de este elemento central, sin duda alguna la propia mesa de quienes dirigen la empresa, así como las sillas, las estanterías, y los muebles auxiliares, construyen un diálogo que expresa cómo es la empresa y cómo se relaciona con su capital humano.