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Desde el embalaje hasta el transporte: contar con ayuda es la clave
Las mudanzas son una de las situaciones más estresantes a las que se enfrenta una persona. Se trata de un trámite que, sobre todo cuando se hace a nivel internacional, puede volverse un procedimiento tedioso.
Preocupa pensar en cómo se va a trasladar todo lo necesario y sin que nada se rompa o se pierda, y es que llevarse las pertenencias es una forma de ayudar a sentirse como en casa desde el principio. Pretender organizar un movimiento así por cuenta propia es innecesario cuando podemos contar con empresas de mudanza profesionales, que van a hacer que la diferencia al hacer la mudanza con ellos sea más que notable.
Las mudanzas internacionales desde Valencia o cualquier otra ciudad necesitan una empresa que preste una atención personalizada. Y es que cualquier tipo de mudanza ya sea por razones de índole laboral, personal o de cualquier tipo es diferente y por ello el trato ha de ser individualizado.
Antes de dejar este encargo en manos de cualquiera, conviene sopesar hacerlo con una empresa que tenga ya unas rutas regulares por Europa, y aquí la experiencia es la clave porque transmite profesionalidad y confianza. La idea es hacer que este proceso se convierta en algo rápido y sencillo, porque las mudanzas internacionales requieren de una organización perfecta para que se ajuste a las necesidades de cada uno.
Además, hay que valorar que sólo las empresas legales disponen de un seguro de responsabilidad civil que se hará cargo de daños o pérdidas en la carga que se deja bajo su responsabilidad. Confiar en soltar las pertenencias en manos de cualquiera sin un amparo legal puede llevar a muchos problemas que podemos evitar.
Solicitar precio a una empresa especializada
El presupuesto de una mudanza va a depender de muchos factores. Cuando se trata de poner nuestras pertenencias en otras manos no hay que escatimar, pero tampoco aceptar cualquier tarifa a la primera. Vale la pena mirar y comparar opciones, así como guiarse por la opinión de quienes ya han usado antes los servicios de esa empresa de mudanza.
Lo mejor es pedir un presupuesto sin compromiso y para que sea lo más exacto posible hay que aportar toda la información viable en cuanto al número de bultos, tipo de carga y distancia. Y es que el precio depende principalmente en cualquier mudanza del volumen de la carga y la distancia a recorrer.
Saber que todo va a salir bien
Cuando se trata de mudanzas a Irlanda y otros países que son destinos comunes y que están localizados a gran distancia, hay que tener en cuenta que este tipo de trayectos tienen un precio, por lo que en esta clase de mudanzas más que nunca hay que comparar las ofertas. Pero la inversión vale la pena, porque para quien finalmente se ha decidido a dar el paso y cambiar de país de residencia se trata de algo muy importante, siendo además más rentable poder llevar consigo gran parte de sus cosas.
Una de las mejores formas de obtener un buen precio es elegir una empresa que realice ya este trayecto. A esto, hay que añadir que el precio que se obtenga va a depender también del tipo de transporte que se seleccione para ese traslado. Los camiones han de ser especiales para el transporte y el importe final variará según el volumen que se necesite. Aquí también conviene valorar la opción de realizar una mudanza compartida para abaratar costes, así en caso de ser flexible en las fechas será posible esta vía.
Algunas empresas de mudanzas ofrecen un servicio integral y se encargan no solamente del transporte sino de todo el proceso de la logística, lo cual también es un lujo. Hay empresas cuyos operarios ayudan con el embalaje de las pertenencias, e incluso las hay que cuentan con un guardamuebles para depositar los bultos mientras se cuadran las fechas. Lo importante es que cualquier ayuda que venga de estos profesionales acelera y facilita el proceso.
Consejos para empezar una mudanza
En primer lugar, cuando se tiene claro que se trata de una mudanza a medio o largo plazo compensa mucho hacer una limpieza. Es decir, hay que priorizar y revisar si realmente vale la pena pagar por trasladar algunas cosas que quizás se puedan conseguir en destino por un precio económico. Una mudanza siempre es una buena ocasión para hacer limpieza de las cosas que se acumulan, bien sea vendiéndolas o regalándolas. En la actualidad hay diferentes opciones de aplicaciones en las que se venden rápidamente los artículos que no se van a necesitar y que otras personas pueden aprovechar.
Las mudanzas tienen un precio según el volumen que se vaya a transportar, por lo que conviene dejar atrás todo aquello de lo que se pueda prescindir. Y de paso librarse de una acumulación de trastos que usualmente sólo roba energía, y aprovechar el cambio para tener un nuevo hogar más ordenado.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que si se tienen plantas o algún tipo de mascota, puedes contar con formas de transporte especiales para estas. Este tipo de transportistas se encargarán de recoger a tu mascota en una fecha estimada dependiendo del destino, de forma que llegue al mismo tiempo que sus dueños o una vez se encuentren en el país de destino. Así evitamos que el animal quede a la espera en algún otro centro que pueda suponer un sobrecoste y suponga a su vez un menor estrés para ellas.
Además hay que pensar que en el hogar en el que se está habitando hay que continuar hasta el último día. Esto influye principalmente en la cocina, pues prácticamente hasta el último día le daremos uso a ese espacio del hogar, pero en algún momento hay que organizar aspectos como por ejemplo vaciar todo lo que haya en el congelador.
Hay que planificar una agenda en la que tener en cuenta que probablemente en los últimos días no se podrán hacer compras en el supermercado y habrá que organizar comidas que apenas requieran preparación, y con más razón aún en las mudanzas que incluyan el transporte de los electrodomésticos. Aquí es importante considerar que, por ejemplo, el frigorífico ha de desconectarse con unas 24 horas de antelación a su transporte.
Un trastero a corto o largo plazo
En función del valor de los enseres que no se puedan transportar por razones de logística, conviene también tantear precios de alquileres de trasteros en los que dejar muebles y demás objetos voluminosos o que sencillamente no sean necesarios en el destino. Esto da un margen para trasladar algunas cosas poco a poco, o simplemente pensar en qué destino dar a esas pertenencias en función de cómo evolucionen los acontecimientos.
Una vez que se llegue al hogar de destino es muy importante limpiar antes de comenzar a desempaquetar puesto que después será más dificultoso. Y sobre todo, si se tiene intención de pintar las paredes o emprender algún tipo de obra o reforma, definitivamente hay que esperar y realizar esta parte antes de abrir todas las cajas. No solamente será más sencilla la operación de la pintura, sino que además se tendrán cubiertas las pertenencias y estarán resguardadas de posibles manchas o suciedad.
¿Qué ofrecen las empresas y por cuánto?
Las empresas de mudanza ofrecen diferentes servicios y en ocasiones la elección se basa en los detalles que las diferencian. Lo principal que hay que considerar es lo que se necesita exactamente, y si a partir de ahí la empresa puede aportar algo que no se había tenido en cuenta y que compensa pagar mejor, porque a veces merece la pena invertir en determinados detalles. Como el hecho de que los operarios que se encargan de cargar y descargar los objetos personales y de valor sean realmente profesionales que trabajen con minuciosidad, tal y como si las pertenencias fueran suyas. Tratar de ahorrar un poco en el presupuesto a veces puede salir caro.
Otro detalle valorable es el de que la empresa proporcione las cajas, plástico de burbujas y cinta de embalar y se encargue del empaquetado. Aunque esto es algo que también se puede conseguir por cuenta propia si se prefiere hacer el embalaje de manera personalizada.
Un truco para ahorrar en el coste de este material es preguntar en los supermercados o tiendas cercanas a qué hora suelen sacar las cajas de cartón que se pueden reutilizar. Pero hay que tener cuidado porque no todas las cajas son válidas para una mudanza, bien sea por el tamaño o por su robustez. Hay que asegurarse muy bien de que la caja no va a romperse debido al peso.
La planificación es clave para evitar disgustos
Además de organizar el traslado de los enseres con tiempo, hay que cuidar de que en el futuro hogar se tengan contratados correctamente los servicios de luz, agua, etc. De poco sirve tener todas las pertenencias si ni siquiera se puede tomar una ducha o cocinar. Contar además con esos servicios desde el principio ahorrará gastos de alojamiento en hoteles y demás en un proceso de mudanza que ya de por sí es costoso.
No obstante, conviene moverse siempre con un colchón económico para los imprevistos que pudieran surgir. A veces hay que comenzar a ahorrar con meses de antelación. Para ser realmente eficiente con todas las gestiones que hay que realizar en un proceso de mudanza, lo mejor es hacer una lista con todos los pasos y gestiones, y repasar e incluso rehacer esa lista todas las veces que sean necesarias.
La documentación es primordial
Además de todas estas recomendaciones, hay que pensar que los documentos importantes se han de dejar en una carpeta que preferentemente se porte en el viaje en lugar de mezclarla con el resto de objetos de la mudanza.
La localización de cualquier documentación puede convertirse en un escollo si se termina revolviendo con el resto de enseres.
Consejos de experto
El orden es prioritario para que el proceso de la mudanza realmente funcione. Incluso es una muy buena táctica la de numerar las cajas y apuntar su contenido general, bien sea en la propia caja o si se prefiere mayor confidencialidad, en una lista aparte. Y en las cajas que porten objetos sensibles como ordenadores, pantallas, jarrones, vajillas, marcos de fotos, etc. escribir la palabra “frágil” e incluso unas flechas marcando la posición en la que deben estar con el objetivo de dar la máxima protección a los objetos.
Esto es algo que ayudará mucho a las personas encargadas de su carga, descarga y transporte. Además, en esas cajas se puede aprovechar para transportar toallas o sábanas que sirvan de cobertura a esos objetos frágiles.
Si cuando contratamos los servicios de una empresa de mudanzas debemos hacerlo con al menos dos semanas de antelación, en el caso de las mudanzas internacionales normalmente ha de ser un margen incluso mayor. La fecha hay que coordinarla bien con la empresa de transportes, siendo muy importante estar presente para poder facilitar el acceso a la vivienda y cerrarla posteriormente.
Y hay que tener en cuenta otros aspectos, como que se trate de un día laborable, si hay que solicitar permiso para reservar un espacio en la calle para el camión de mudanzas o sobre todo cuando se vive en una ciudad grande, tener en cuenta las horas de mayor tráfico y tránsito de vehículos y personas y evitar esos tramos a ser posible.
En conclusión
Hay que tener muy presente que las mudanzas son situaciones que conllevan mucha logística y trabajo para todos, por lo que suelen ser bastante estresantes. Encima la cosa difiere si se hacen por necesidad o presión, o de manera completamente voluntaria.
Por tanto, si a pesar de toda la planificación hay algo que no sale bien hay que buscar soluciones pero sin olvidar que estos procesos son complejos y hay que tener paciencia. Dejarse ayudar para agilizar todas las tareas es muy importante y si se tiene en cuenta el coste de tiempo y de material de transporte, la inversión compensa.
