Grupos de diez personas con una media de edad de 33,8 años y sin charangas constituyen el perfil predominante en las despedidas de soltero y soltera que se celebran en la ciudad de Valencia. Así lo revela un estudio de observación sobre celebraciones sociales, parte de la campaña ‘Que Vivan los novios por respetar Valencia’, promovida por la plataforma Convivir Russafa, la Coordinadora de Hostelería de los Barrios de Valencia y la Asociación Empresarial de Discotecas (AD), con la colaboración de la concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Valencia.
El informe de la sexta edición de esta campaña muestra que, de 41 celebraciones observadas por expertos en concienciación de la ONG valenciana Controla Club durante cuatro sábados, el 65,85% correspondían a despedidas (27), el 29,27% a cumpleaños (12) y un 4,88% a otras reuniones colectivas (2). Un dato relevante del estudio es que el 75,6% de los asistentes llevaban algún tipo de disfraz; no obstante, ninguno empleaba vestuario de naturaleza sexual. Predominan las camisetas y bandas con nombres y mensajes.
En cuanto a la música, ninguna de las celebraciones analizadas contaba con músicos, y solo dos utilizaron megáfonos. La edad mayoritaria de los grupos se ubica entre los 30 y 40 años, representando el 53,7%. El gasto promedio por persona durante la celebración alcanza 61,92 euros, aunque puede llegar a los 300 euros en ciertos casos. El 65,9% de las fiestas se limitan a un solo día, el 24% se extienden de viernes a domingo, y el 9,8% de sábado a domingo.
Sobre la procedencia de los participantes, el 43,9% era de la ciudad, el 21,9% de municipios de la provincia, el 26,8% de turistas nacionales y el 7,3% de turistas extranjeros. En cuanto al tipo de grupos, el 61% eran mujeres, el 22% mixtos y el 17,1% hombres.
El estudio también analizó los medios de transporte utilizados para llegar a las celebraciones: el 31,7% usó coche, el 34,2% transporte público (metro y autobús de la EMT), el 9,8% llegó a pie, otro 9,8% en taxi y un 14% empleó otros medios.
Los impulsores de la campaña, hosteleros y vecinos, remarcan la importancia de los esfuerzos de sensibilización entre quienes disfrutan del ocio. Según ellos, el trabajo de concienciación iniciado en Russafa en 2019, como fruto del diálogo entre vecinos y empresarios, está dando resultados positivos, ya que las celebraciones “son menos ruidosas, según los indicadores del estudio”. Esta tendencia se confirma en otras partes de la ciudad.
Enfatizan la necesidad de continuar trabajando con mensajes informativos, ya que el 56,1% de los grupos no sabe que las charangas están prohibidas y el 51,2% no es consciente de que las celebraciones con música pueden generar molestias. Este modelo de cooperación entre colectivos empresariales, sociales y el Ayuntamiento ha recibido reconocimiento a nivel nacional, con premios de la Federación Nacional de Empresarios de Ocio y Espectáculos para Convivir Russafa y el Ayuntamiento de Valencia.
Durante los sábados del 31 de mayo y del 7, 14 y 21 de junio, equipos de Controla Club recorrieron áreas como Russafa, Ciutat Vella, Cánovas y Marítim, promoviendo mensajes de ocio responsable, recopilando información sobre el fenómeno y colaborando con vecinos y el Ayuntamiento para encontrar soluciones conjuntas.
Paula Llobet, concejala de Innovación, Turismo y Captación de Inversiones en Valencia, resaltó que la campaña demuestra cómo el trabajo conjunto y la concienciación son efectivos y subrayó la importancia de seguir apoyando estas iniciativas para asegurar la convivencia y un turismo respetuoso con la ciudad y sus habitantes.