Alicante — La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha transmitido un mensaje de calma a empresas y trabajadores en respuesta a la “guerra comercial” impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Aunque el impacto directo de los aranceles en España es inferior al 5%, en la Comunidad Valenciana podría alcanzar el 7,6%, afectando especialmente a sectores como el cerámico y el del calzado.
Díaz hizo estas declaraciones en Elche, Alicante, antes de reunirse con líderes sindicales y empresariales en la sede de la Asociación Valenciana de Empresarios del Calzado (Avecal) ubicada en el Parque Empresarial ilicitano. “Tenemos la experiencia necesaria y una vez más estamos del lado de nuestro país”, afirmó, añadiendo que a pesar de las necesidades estructurales, la marca España está relacionada con el calzado y estas comarcas, considerándolas un bien común que debe preservarse.
La ministra reiteró su disposición para proporcionar una “gestión adecuada” ante esta situación, asegurando que los servicios están preparados para evitar despidos, garantizando el respaldo necesario para empresas y trabajadores como parte de una inversión pública de calidad.
Díaz subrayó que los recursos públicos están disponibles con la condición de no despedir personal y de mantener el empleo. Destacó que no tendría sentido usar el dinero de los contribuyentes para fomentar despidos y confía en que los empresarios no planearán hacerlo. Además, mencionó las ayudas gubernamentales durante la dana en Valencia, los ERTE y la activación del mecanismo RED en Ford Almussafes como ejemplos de apoyo estatal.
Recordó que durante la pandemia de covid-19, el uso del dinero público ayudó a salvar alrededor de 550,000 empresas y 3,6 millones de empleos, con un coste fiscal de 35,000 millones de euros. Afirmó que este esfuerzo fue valioso ya que ahora España lidera el crecimiento en la OCDE.
En relación a su encuentro en Avecal, Díaz mostró disposición para abordar las cuestiones planteadas y afirmó conocer profundamente la estructura productiva de las comarcas españolas. Al referirse al relevo generacional en la industria del calzado, destacó su defensa del contrato de relevo como una solución efectiva para integrar el aprendizaje entre generaciones.
Díaz enfatizó la importancia de la formación y la defensa del sector calzado, reconocido internacionalmente, promoviendo su valor entre la juventud española y llamando a los empresarios a facilitar las condiciones adecuadas para su desarrollo. También abordó el envejecimiento del mercado laboral como un problema europeo y abogó por renovar plantillas y atraer talento, especialmente promoviendo la incorporación de mujeres en la economía.