Cala Blanca y La Caleta forman uno de los rincones más espectaculares de la costa de la Comunitat Valenciana. Separadas por apenas 150 metros, estas dos pequeñas calas de Jávea ofrecen aguas cristalinas, fondos ideales para el snorkel y un entorno natural que cada verano atrae a miles de visitantes.
Ubicadas en una de las zonas más populares del litoral alicantino, ambas se pueden recorrer a pie en apenas unos minutos, convirtiéndose en una excursión imprescindible para quienes buscan playas diferentes lejos de los grandes arenales.
Índice de contenidos
Cala Blanca, la puerta de entrada
La primera de las dos calas es Cala Blanca, también conocida como Caleta de Fora o Caleta I.
Su acceso resulta muy sencillo gracias a un paseo adoquinado que conduce directamente hasta la orilla. El entorno está formado por roca blanca, que da nombre a este enclave, y por aguas transparentes ideales para disfrutar del paisaje mediterráneo.
Aunque no dispone de una gran superficie para tomar el sol, su belleza natural compensa con creces el esfuerzo de llegar hasta ella.
La Caleta, un rincón escondido entre las rocas
Desde Cala Blanca solo hay que caminar unos 150 metros junto al mar para llegar a La Caleta, conocida también como Caleta de Dins o Caleta II.
El recorrido atraviesa un pequeño túnel excavado en la roca y un sendero rocoso con vistas al Mediterráneo.
Esta segunda cala está protegida por una formación rocosa que actúa como un espigón natural, creando un espacio más resguardado y tranquilo.
Un paraíso para practicar snorkel
Las dos calas destacan especialmente por la transparencia de sus aguas y por la riqueza de su fondo marino, lo que las convierte en uno de los mejores lugares de Jávea para practicar snorkel.
Para disfrutar del baño con mayor comodidad se recomienda utilizar:
- Escarpines o cangrejeras.
- Calzado adecuado para caminar sobre las rocas.
- Gafas y tubo de snorkel para observar la fauna marina.
Como en cualquier espacio natural protegido, es importante respetar tanto la flora como la fauna del entorno.
Dos miradores con vistas espectaculares
La visita puede completarse con dos de los puntos panorámicos más conocidos de la Ruta de los Miradores de Jávea.
Muy cerca de las calas se encuentran:
- Mirador de Cala Blanca, situado justo sobre la cala.
- Mirador de Les Caletes, al que se accede por el Camí Calablanca.
Desde ambos se obtienen algunas de las mejores vistas del litoral de Jávea y del intenso color turquesa del Mediterráneo.
Un rincón imprescindible de la Costa Blanca
La combinación de aguas cristalinas, acantilados de roca blanca y un recorrido que une dos calas en apenas unos minutos convierte a Cala Blanca y La Caleta en uno de los paisajes más fotografiados de Jávea.
Si este verano buscas un lugar diferente para disfrutar del mar, practicar snorkel o simplemente contemplar uno de los rincones más bonitos de la Costa Blanca, estas dos pequeñas calas son una apuesta segura.