Los trabajadores que donen un órgano o tejido en vida tienen derecho a cobrar el 100% de su salario desde el primer día de baja laboral, según la normativa vigente de la Seguridad Social. La medida busca proteger económicamente a quienes realizan este acto solidario, garantizando que el proceso médico no suponga una pérdida de ingresos.
La regulación, recogida en la Ley 6/2024 y en vigor desde el 3 de marzo de 2025, establece una situación especial de incapacidad temporal con condiciones más favorables que las aplicadas al resto de bajas por enfermedad común.
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Baja laboral con el 100% del sueldo desde el primer día
La principal novedad es que los donantes vivos de órganos o tejidos perciben el 100% de su base reguladora desde el primer día de la incapacidad temporal.
A diferencia de las bajas por contingencias comunes, en este caso:
- Se cobra el 100% del salario desde el primer día.
- No existe pérdida de ingresos durante la recuperación.
- No se exige un período mínimo de cotización para acceder a la prestación.
La protección económica se mantiene durante todo el proceso, desde las pruebas previas hasta la recuperación tras la intervención.
También cubre las pruebas médicas previas
La cobertura no se limita únicamente al ingreso hospitalario o a la operación.
La norma también reconoce permisos retribuidos para acudir a todas las actuaciones necesarias relacionadas con la donación cuando coincidan con la jornada laboral, entre ellas:
- Consultas informativas.
- Análisis clínicos.
- Exploraciones médicas.
- Pruebas diagnósticas.
- Informes necesarios para valorar la idoneidad del donante.
De esta forma, el trabajador puede completar todo el proceso sin sufrir descuentos salariales.
Una protección para fomentar la donación
Con esta medida, la Seguridad Social pretende eliminar uno de los principales obstáculos que podían frenar la donación en vida: el impacto económico derivado de la baja laboral.
España continúa siendo uno de los países líderes mundiales en donación y trasplantes. Durante 2025 se realizaron más de 6.300 trasplantes y más de 400 personas donaron un órgano en vida, unas cifras que reflejan la importancia de este tipo de intervenciones para salvar vidas.
¿Quién puede beneficiarse?
Esta protección está dirigida a los trabajadores que donen órganos o tejidos en vida y que deban someterse a un proceso médico que requiera incapacidad temporal.
La cobertura incluye todas las fases del procedimiento:
- Evaluación médica previa.
- Pruebas diagnósticas.
- Intervención quirúrgica.
- Hospitalización.
- Recuperación posterior.
Un respaldo económico para un gesto solidario
La nueva regulación garantiza que ninguna persona tenga que renunciar a donar un órgano o tejido por temor a perder parte de su salario. Con esta protección, la Seguridad Social asegura una cobertura económica completa durante todo el proceso, reforzando el apoyo a quienes realizan un acto altruista que puede salvar otras vidas.