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El entrenador celebra el 3-1 al Levante y la recuperación del equipo, pero quiere aprovechar el parón para corregir los problemas defensivos
El Villarreal ha pasado de las dudas a encadenar dos victorias consecutivas, pero Iñigo Pérez no quiere que los últimos resultados escondan lo que todavía necesita mejorar. Después del 3-1 frente al Levante, el entrenador groguet ha marcado una prioridad para el parón: conseguir que al equipo le cueste mucho más encajar goles.
“Debemos cerrar la portería”, resume el técnico.
¿Está preocupado por la falta de gol?
No.
El Villarreal genera muchas ocasiones y, para Iñigo Pérez, el problema no está en la capacidad ofensiva.
“Somos dominadores de los partidos y hacemos muchísimas cosas bien”, explica.
Lo que sí echa en falta es mayor contundencia para sentenciar antes los encuentros y evitar que los errores individuales o colectivos permitan reaccionar al rival.
Ante el Levante, por ejemplo, el Villarreal terminó ganando 3-1, pero el partido permaneció abierto hasta que Mikautadze marcó el tercer gol en el tramo final.
El parón llega en el mejor momento
Podría pensarse que, después de dos victorias consecutivas, Iñigo Pérez preferiría seguir jugando.
No es así.
“Yo prefiero parar”, reconoce.
El entrenador explica que el equipo ha vivido dos semanas de mucha carga emocional y considera que estos días pueden servir para bajar la tensión y quedarse con las cosas positivas que han permitido cambiar la dinámica.
Eso sí, pide una cosa: que los internacionales regresen sin lesiones.
De Málaga al derbi
La recuperación comenzó con la victoria frente al Málaga y ha continuado con el 3-1 al Levante en La Cerámica.
Dos triunfos seguidos que han permitido al Villarreal tomar aire y mirar la clasificación de otra manera.
Pero el mensaje de Iñigo Pérez antes del descanso competitivo es claro: el ataque está funcionando; ahora quiere construir un Villarreal que también sepa ganar desde la defensa.





