La Conselleria de Educación y los sindicatos con representación en la enseñanza pública vuelven a sentarse este martes para celebrar una nueva ronda de negociaciones tras la suspensión de la huelga indefinida iniciada en mayo. Sobre la mesa aparecen algunas de las principales reivindicaciones del profesorado: la implantación de la jornada laboral de 35 horas, la regulación del teletrabajo, mejoras en las infraestructuras educativas y cambios en la organización de los centros.
La reunión se desarrollará en dos mesas sectoriales consecutivas, una centrada en las condiciones laborales del personal docente y otra dedicada al plan de mejora de las infraestructuras escolares.
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La jornada de 35 horas toma forma
Uno de los puntos más relevantes del borrador plantea reducir la jornada semanal del profesorado de las actuales 37,5 horas a 35 horas, una medida ya prevista para el conjunto de la administración valenciana y que ahora debe concretarse para el ámbito educativo.
El documento distribuye ese tiempo entre horas lectivas, actividades complementarias y tareas de libre disposición. Como norma general, 28 horas deberán desarrollarse de forma presencial en el centro, mientras que el resto podrán realizarse fuera del horario presencial.
La previsión es que estas medidas entren en vigor durante el curso 2027-2028.
Teletrabajo para determinadas tareas docentes
El borrador también regula por primera vez el teletrabajo del profesorado.
Tras finalizar las clases en junio, los docentes podrán realizar desde casa tareas como la preparación de programaciones didácticas, elaboración de materiales, formación permanente o participación en determinados órganos colegiados cuando la dirección del centro no exija presencialidad.
En cambio, durante los primeros días de septiembre, dedicados a preparar el inicio del curso, el trabajo deberá desarrollarse de forma presencial.
Moscosos, desconexión digital y ventajas para mayores de 55 años
El texto incorpora otras mejoras ya anunciadas durante las negociaciones.
Entre ellas destacan los seis días de libre disposición, conocidos como días moscosos, así como el reconocimiento del derecho a la desconexión digital, que evita la obligación de responder comunicaciones laborales fuera del horario de trabajo.
También se amplían las medidas dirigidas al profesorado mayor de 55 años, que podrá solicitar quedar exento de guardias, renunciar a tutorías cuando sea posible y pedir una reducción de dos horas lectivas semanales, que pasarán a computar como horas complementarias.
Las infraestructuras educativas, segundo gran bloque
La segunda mesa abordará el plan de inversiones en los centros públicos.
La propuesta de la Conselleria contempla actuaciones durante los próximos cuatro años, entre ellas el impulso del Plan Edificant, la climatización progresiva de todos los centros públicos, nuevas líneas de ayudas para los ayuntamientos y la aceleración de las obras pendientes, incluidas las relacionadas con la reconstrucción de los centros afectados por la dana.
Los sindicatos consideran que existe margen para alcanzar acuerdos, aunque reclaman reducir los plazos de ejecución y concretar el calendario de las inversiones.
La antigüedad reabre el debate entre los docentes
Uno de los puntos que más controversia genera afecta a la elección de horarios, grupos y turnos.
El nuevo decreto adapta la normativa a la jurisprudencia del Tribunal Supremo y establece que, para calcular la antigüedad, se tendrá en cuenta todo el tiempo trabajado, tanto como personal interino como funcionario de carrera.
Este cambio puede alterar el orden de prioridad para escoger horarios, niveles o grupos, un aspecto especialmente relevante en los institutos con turnos de mañana y tarde o en la asignación de cursos con mayor demanda.
La medida ya ha abierto un intenso debate entre el profesorado y previsiblemente será uno de los asuntos más discutidos durante la negociación.