El Bioparc de Valencia ha presentado ante el Ayuntamiento un ambicioso proyecto de ampliación que busca crear una experiencia única al fusionar la cultura y la biodiversidad de África y Asia. Con una inversión prevista de 65,5 millones de euros, este proyecto se desarrollará en tres fases a lo largo de los próximos años.
La primera fase, que estará concluida a finales de 2027, se centrará en recrear el ‘Camino Copto’, destacando especies emblemáticas de África en nuevos recintos y un tanque ampliado para peces y corales. La segunda fase, ya en desarrollo, consiste en la rehabilitación de antiguas alquerías valencianas, incluida la del Rey, para narrar la historia del cultivo de la seda en la región. Esta parte del proyecto recibe una inversión de dos millones de euros y se centrará en explicar el proceso de manufactura y la influencia histórica de Valencia en este comercio.
La fase final, de mayor duración, espera completarse en cuatro años una vez obtenidos los permisos necesarios, según explicó Tomeu Pons, consejero delegado del Bioparc. Esta fase reproducirá el ecosistema del recorrido copto, abarcando desde Kenia hasta el Egipto de los faraones, con una representación de fauna significativa del Mar Rojo, como tiburones, peces, arrecifes y varias especies de aves y reptiles, precisó Fernando González Sitges, director de la Fundación Bioparc.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, enfatizó la importancia del Bioparc, un proyecto iniciado en 2008 y que ahora busca expandirse. Resaltó que la inversión no solo fortalecerá el atractivo turístico de la ciudad, sino también su legado histórico al conectar la experiencia del Bioparc con el centro histórico de la ciudad, donde se encuentran la Lonja y el Colegio de la Seda. Catalá declaró que el ayuntamiento facilitará las gestiones necesarias para hacer realidad esta ampliación.