Agricultores y ganaderos de la Comunitat Valenciana han participado este miércoles en la gran tractorada celebrada en Madrid para mostrar su rechazo a los recortes previstos en la futura Política Agraria Común (PAC) y al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. El sector considera que ambas medidas ponen en riesgo la rentabilidad de las explotaciones y la competitividad de la producción local.
En total, cerca de 500 tractores y más de 1.500 profesionales del campo procedentes de toda España han recorrido el centro de la capital. Desde la Comunitat Valenciana se han desplazado más de 400 agricultores y ganaderos vinculados a La Unió, además de una decena de tractores que fueron trasladados en camiones hasta los accesos de Madrid.
Cinco columnas hacia el Ministerio de Agricultura
La movilización arrancó a las 11:00 horas en la plaza de Colón y avanzó por el eje Recoletos-Prado hasta el Ministerio de Agricultura, donde los convocantes leyeron sus reivindicaciones. Los tractores entraron en Madrid organizados en cinco columnas procedentes de distintos puntos del país.
Según la Delegación del Gobierno, la jornada comenzó sin incidentes reseñables y con un amplio dispositivo de seguridad formado por más de 1.800 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil.
Rechazo a los recortes y a la competencia exterior
Las organizaciones agrarias denuncian que el sector soporta una carga burocrática excesiva, dificultades para el relevo generacional y un aumento constante de los costes de producción. Sin embargo, el principal foco de preocupación es el posible impacto del acuerdo entre la UE y Mercosur.
Los agricultores valencianos advierten de que la entrada de productos procedentes de terceros países con exigencias medioambientales y laborales menos estrictas supone una competencia desleal. A ello se suma la incertidumbre sobre el futuro presupuesto de la PAC, que consideran insuficiente para garantizar la viabilidad de muchas explotaciones.
Desde La Unió recuerdan que, aunque el acuerdo con Mercosur se paralizó temporalmente en enero, temen que la Comisión Europea pueda intentar activarlo de forma provisional. Por ello, insisten en que mantendrán la presión mientras no se introduzcan cambios que protejan al sector.
Un malestar que viene de lejos
El campo valenciano asegura que la situación no es coyuntural. A los efectos de la guerra en Ucrania y el encarecimiento de los insumos se suma, según denuncian, el mal funcionamiento de la Ley de la Cadena Alimentaria, que no logra evitar la brecha entre los precios en origen y en destino.
Esta tractorada es la cuarta movilización impulsada por La Unió Llauradora i Ramadera —en solitario o junto a otras organizaciones— en menos de dos meses. Aunque los convocantes aseguran que esta protesta cierra “por ahora” el actual ciclo de manifestaciones, también advierten de que el conflicto podría prolongarse si no hay avances en las negociaciones.
Además, los organizadores señalan que la autorización gubernativa limitó a 500 el número de tractores que podían acceder a la capital, cuando la previsión inicial superaba el millar, y que el itinerario fue modificado por motivos de seguridad.
El mensaje del campo valenciano es claro: reclaman que la agricultura sea considerada una cuestión estratégica de Estado y que se adopten medidas que garanticen su futuro en condiciones de igualdad.