Las emblemáticas letras del antiguo Hospital La Fe de Valencia han sido finalmente derribadas. Este jueves se procedió a eliminar el icónico rótulo del centro hospitalario, dentro del proceso de demolición del edificio, el cual está en sus últimas etapas. Desde el martes, los equipos de trabajo se han concentrado en la torre central del pabellón principal, la última estructura que permanecía en pie, y se espera que a principios de mayo todo el edificio sea reducido a escombros, completando así un proceso que dura dos semanas.
Durante la mañana, las retroexcavadoras han puesto fin a un letrero que había sido un símbolo en la Comunidad Valenciana durante 50 años. El hospital fue inaugurado en 1968 entre los barrios de Marxalenes y Campanar, aunque dejó de prestar servicios sanitarios en 2011 con el traslado de sus actividades al nuevo centro en Malilla, en el distrito de Quatre Carreres.
Inicialmente, los técnicos de Acciona, la empresa encargada de los derribos, consideraron la posibilidad de conservar las letras para trasladarlas al nuevo complejo sanitario o a otro lugar. Sin embargo, esta opción fue descartada al determinarse que no era posible extraerlas sin dañarlas, debido a su profunda anclaje en la estructura del edificio. Así, decidieron demolerlas junto con el resto del pabellón.
El proceso de derribo del pabellón principal de La Fe comenzó en febrero y su demolición ha seguido un orden, iniciando con las alas laterales hasta llegar a la parte central. Las labores se han enfocado en los pisos más altos del edificio, donde se encontraba el rótulo para que fuese visible desde cualquier punto, lo que resultó en su demolición en el tercer día de trabajos en esta sección central.
El proceso de demolición comenzó con el edificio de Anatomía Patológica y continuó con el pabellón principal. Posteriormente, será el turno del pabellón de Rehabilitación, que ya fue vaciado de amianto en marzo y cuya demolición empezará tras concluir con el del pabellón principal. Este también será demolido desde los pisos superiores hacia abajo, sin voladuras para evitar la dispersión de polvo en el área.
El conjunto está ubicado muy cerca del nuevo centro de especialidades, por lo que su demolición es prioritaria antes de que el nuevo entre en funcionamiento a principios del próximo año. Este nuevo centro se encuentra en la misma acera junto al recién inaugurado centro de salud Campanar II, que se convirtió en el primer edificio del complejo sanitario Ernest Lluch.
El plan de demolición continuará con el edificio de Maternal, una estructura más grande compuesta por una torre de diez alturas y un edificio anexo de tres plantas. Actualmente, los obreros trabajan en la retirada de amianto de este edificio para garantizar una demolición segura. Se prevé que a mediados de 2026 todos los edificios contemplados en esta fase estén demolidos, mientras que otros, como la Unidad de Prevención de Cáncer de Mama, se mantendrán en pie y operativos.