El incendio forestal declarado este domingo en Soneja continúa avanzando hacia Azuébar y mantiene en máxima alerta a los servicios de emergencias. La rápida propagación de las llamas obligó a evacuar por completo la localidad y mantiene bajo vigilancia el Parque Natural de la Sierra de Espadán, uno de los espacios naturales de mayor valor ecológico de la Comunitat Valenciana.
La evolución del incendio declarado en el Alto Palancia sigue siendo muy preocupante. El fuego, originado durante la tarde en el término municipal de Soneja, ha recorrido en pocas horas una extensa superficie forestal y ha obligado a desplegar uno de los mayores operativos de extinción del verano.
Las imágenes obtenidas por satélites de observación muestran la rápida expansión del perímetro del incendio hacia el noroeste, impulsado por el viento y favorecido por las elevadas temperaturas.

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Las llamas llegaron a poco más de un kilómetro de Azuébar
Según la evolución detectada mediante imágenes de satélite, el frente del incendio alcanzó durante la tarde una distancia aproximada de poco más de un kilómetro del casco urbano de Azuébar.
Ante la proximidad del fuego, la Guardia Civil ordenó el desalojo preventivo de toda la población para garantizar la seguridad de los vecinos.
Alrededor de 500 personas tuvieron que abandonar la localidad mientras los equipos de emergencias trabajaban para evitar que las llamas alcanzaran las viviendas.
Un incendio que avanza hacia la Sierra de Espadán
El fuego se inició poco antes de las dos de la tarde en la zona del Corral de Almaroz, dentro del término municipal de Soneja.
Desde ese punto avanzó rápidamente en dirección a Azuébar atravesando una extensa masa forestal compuesta principalmente por pinares, matorral mediterráneo y alcornocales, uno de los principales valores ambientales de la Sierra de Espadán.
Aunque el incendio todavía no había penetrado en el parque natural durante las últimas actualizaciones oficiales, el riesgo continúa siendo elevado debido a la continuidad de la vegetación y a las condiciones meteorológicas.
El combustible acumulado favorece la propagación
Los especialistas explican que la rápida evolución del incendio responde a varios factores.
Las abundantes lluvias registradas durante los meses anteriores favorecieron un importante crecimiento de la vegetación, que posteriormente se secó con las altas temperaturas de las últimas semanas.
Esta combinación ha generado una gran cantidad de combustible forestal que facilita el avance de las llamas cuando se producen incendios de estas características.
Más de 250 efectivos intentan frenar el incendio
Para combatir el fuego trabajan más de 250 efectivos, entre bomberos forestales, brigadas de la Generalitat, personal del Consorcio Provincial de Castellón, agentes medioambientales, técnicos forestales y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
El operativo cuenta además con 15 medios aéreos, que han realizado continuas descargas de agua durante toda la jornada para intentar contener los flancos más activos del incendio.
La Generalitat mantiene activada la Situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales, al considerar que el fuego puede afectar tanto a la población como a bienes no forestales.
La evolución dependerá del viento y de la ola de calor
Los equipos de extinción confían en aprovechar las horas nocturnas, cuando el viento suele perder intensidad y aumenta ligeramente la humedad ambiental, para consolidar el perímetro del incendio.
Sin embargo, la previsión meteorológica mantiene la preocupación de los servicios de emergencias. A partir de este lunes comenzará una intensa ola de calor que podría dejar temperaturas superiores a los 44 grados en algunos puntos de la Comunitat Valenciana y elevar todavía más el riesgo de propagación.
Las próximas horas serán decisivas para intentar estabilizar un incendio que mantiene en vilo al Alto Palancia y que amenaza uno de los espacios naturales más emblemáticos de la provincia de Castellón.