El robo de bicicletas de alquiler en Valencia ha incrementado notablemente en el último año, generando preocupaciones significativas entre las empresas que ofrecen este servicio a los turistas. Desde el inicio del año, las compañías han reportado la desaparición de casi 100 bicicletas, lo que equivale a casi una bicicleta robada por día. Ante esta situación, varias empresas planean reunirse la próxima semana con el concejal de Policía Local, Jesús Carbonell, para abordar el problema.
Un caso particular es el de una empresa ubicada en la zona del Marítimo, que la semana anterior sufrió el robo de tres bicicletas. Según José Luis Escamilla, dueño de Sun and Bikes, una de las bicicletas robadas fue rastreada desde Casitas Rosa hasta Marruecos, pasando por Murcia y embarcándose en un ferry en Algeciras. Este aumento en los robos está afectando tanto a los negocios como a la percepción de Valencia como un destino seguro, según Escamilla.
El empresario explicó que algunos de los robos han sido rastreados gracias a los dispositivos de geolocalización instalados en las bicicletas. Las bicicletas robadas son llevadas primero a Casitas Rosa en la Malvarrosa, luego a un receptor en Murcia y finalmente a Marruecos. “El año pasado nos robaron 11 bicicletas, este año ya han sido 5. Cada bicicleta tiene un valor de 450 euros, sin contar el candado”, añadió Escamilla. Además, aseguró que la problemática es general para todas las tiendas de alquiler, reportándose un total de más de 200 bicicletas robadas según los comerciales del sector.
Vladimir Misaiev, propietario de Pelican Bikes, también compartió experiencias similares. Su empresa y otras han creado un grupo de WhatsApp para compartir información sobre los robos. Misaiev indicó que la Marina de Valencia es un punto crítico debido a la frecuencia de los robos, a pesar de las medidas adicionales de seguridad como añadir más candados a cada bicicleta.
Por su parte, la Policía Local señaló que no dispone de datos específicos al no encargarse directamente de estos casos. Mientras tanto, la Policía Nacional ha llevado a cabo investigaciones relacionadas, como aquella que resultó en la detención de dos personas en Gandia por apropiación indebida y estafa tras vender 28 bicicletas eléctricas a tiendas de segunda mano por 17.000 euros. La investigación iniciada en abril permitió recuperar gran parte de las bicicletas.
Además, se descubrió que los responsables estaban implicados en un caso similar que involucraba otras 13 bicicletas eléctricas pertenecientes a otra empresa. Gracias a las diligencias policiales, se recuperaron tres de estas bicicletas, mientras que el resto había sido vendido.