En un entorno más favorable que el existente durante buena parte de 2012, el Tesoro Público cumplió su programa de financiación en 2013 a un coste de financiación menor. Según los datos de la Memoria del Mercado de Deuda Pública que hoy publica el Banco de España, el coste medio de emisión en 2013 se situó en el 2,46 %, 92 puntos básicos por debajo de la cifra de 2012. Cabe destacar también que el diferencial entre la rentabilidad de la referencia española a diez años y el correspondiente bono alemán se redujo en 2013 en 170 puntos básicos, hasta alcanzar en diciembre un valor medio de 234 puntos básicos.
La emisión neta de deuda anotada del Estado alcanzó en 2013 un valor de 70.316,8 millones de euros, lo que representa un aumento del 15,4 % respecto a los 60.944,5 millones captados en 2012.
En cuanto a su composición, el 93,5 % de la emisión neta total (65.755,5 millones de euros) se instrumentó mediante bonos y obligaciones, mientras que el Tesoro hizo colocaciones netas de letras por un valor nominal de 4.561,3 millones de euros. En este ámbito, hay que señalar que, por primera vez, el Tesoro ha emitido letras a nueve meses y bonos a dos años. Como consecuencia del aumento del peso de la financiación en el segmento de medio plazo, la vida media de la deuda anotada del Estado se redujo ligeramente, hasta situarse al final de 2013 en 5,9 años, frente a los seis años de 2012.
La emisión bruta en 2013 registró un incremento del 10,5 %, ya que ascendió a 235.280,0 millones de euros, frente a los 212.854,1 millones de 2012. Por instrumentos, la mayor actividad correspondió, como es habitual, a las letras a un año y, en menor medida, a las obligaciones a diez años.
El programa de financiación de 2013 se materializó fundamentalmente mediante subastas, celebrándose un total de 111 subastas ordinarias, de las cuales 48 correspondieron a letras y 63 a bonos y obligaciones; en media, la demanda situó la ratio de cobertura en 2,8 veces el volumen adjudicado. Además, el Tesoro siguió recurriendo a la sindicación para emitir los primeros tramos de las obligaciones del Estado. Mediante este método se lanzaron dos nuevas referencias a diez años en los meses de enero y mayo, por importe de 7.000 millones de euros cada una de ellas, así como la
nueva obligación de referencia a 15 años, por un importe de 3.500 millones de euros, en julio, y otra a 30 años, por importe de 4.000 millones de euros, en octubre.
La negociación en el mercado secundario aumenta ligeramente
La negociación en el mercado de deuda del Estado creció en 2013 un 4,9 % respecto al año anterior y se situó en 15,1 billones de euros. La negociación en el ámbito de titulares del mercado se incrementó un 13,4 %, mientras que en el segmento de terceros cayó un 3,3 %. Esta evolución, que
mantuvo la tendencia de los últimos años, hizo que, por primera vez, la negociación entre titulares, con un 53 % del total, haya superado a la contratación con terceros.
En cuanto a los distintos instrumentos, la actividad siguió centrada en los bonos y obligaciones no segregados, que pasaron de representar el 76,8 % en 2012 a suponer el 78,8 % del total; en sentido contrario, la cuota de negociación con letras del Tesoro bajó desde el 20,6 % en 2012 al 18,5 % en
2013. La participación de los instrumentos segregados se mantuvo casi estable, subiendo apenas una décima, hasta el 2,7 %, en 2013.
Por tipo de operaciones, las cuotas de negociación apenas variaron en 2013 y, por orden de tamaño, se situaron en el 45,9 % para las operaciones simultáneas, el 33,8 % para las operaciones al contado, el 18,7 % para las operaciones repo y, finalmente, el 1,6 % para las operaciones a plazo.
Los inversores no residentes aumentan considerablemente sus carteras de deuda pública española
En 2013, la variación más significativa en las tenencias de saldos de deuda pública fue el cuantioso aumento, de 51.800 millones de euros, registrado en la cartera de los inversores no residentes, materializado principalmente en bonos y obligaciones, aunque también fueron destacables los incrementos correspondientes al grupo de otras instituciones financieras (22.800 millones), a las empresas no financieras (7.400 millones) y a las entidades de crédito (3.300 millones). De este modo, los inversores no residentes siguen siendo el grupo más importante en términos cuantitativos y mantienen en sus carteras el 41,1 % del saldo vivo de bonos y obligaciones.
En relación con las letras del Tesoro, destaca el aumento de las tenencias de los inversores no residentes por un importe de 21,7 mm. También en el caso de las letras del Tesoro, el grupo de inversores no residentes fue el de mayor importancia cuantitativa; su posesión alcanzaba el 61,3 % del saldo vivo a final de 2013.
La deuda de otros emisores admitida a negociación en el Mercado de Deuda Pública en Anotaciones creció en 16.582 millones de euros durante el año 2013, de los que 3.480 millones de euros correspondieron a las comunidades Autónomas y 13.102 millones de euros a otras instituciones
públicas, en particular al Fondo para la Financiación del Pago a roveedores (FFPP). En el mercado secundario, el volumen negociado se redujo en 2013 hasta 48.500 millones de euros, lo que supone un descenso del 7,3 % con respecto a 2012.
En 2013 continuó la tendencia de pérdida de peso relativo de los nversores no residentes en el reparto del saldo total de deuda de Comunidades Autónomas y de otras instituciones públicas; su cuota se redujo 9,4 puntos porcentuales hasta alcanzar un 29,6 % del saldo al final de 2013. Además, dejaron de constituir el principal grupo inversor debido al avance del sistema crediticio, cuya cuota aumentó 16,5 puntos porcentuales hasta situarse en el 48,3 % del total.
El texto completo de la Memoria se puede consultar en la página del Banco de España en Internet:
www.bde.es