El viento expone las señales de la fallida Zona de Bajas Emisiones en Valencia
El fuerte viento que ha azotado recientemente Valencia ha dejado al descubierto los paneles informativos que el Ayuntamiento tenía listos para la implementación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Esta iniciativa, que aún no ha sido puesta en marcha, ha quedado en suspenso debido a la falta de respaldo del PP tanto de su socio de gobierno, Vox, que recibió una orden negativa de última hora por parte de Santiago Abascal, como de la oposición. Los carteles, originalmente cubiertos por lonas de plástico, se desprendieron por la fuerza del viento, revelando instrucciones para áreas de circulación restringida. En estas áreas se pide a los conductores que respeten la señalización, se recuerda que la ciudad es una zona 30 y se informa que la vigilancia se realiza mediante cámaras.
Actualmente, las negociaciones sobre la implantación de la ZBE están detenidas. Si la ordenanza no se aprueba antes del 31 de diciembre, el Ayuntamiento de Valencia podría tener que devolver alrededor de 135 millones de euros en ayudas y subvenciones.
Durante el último pleno municipal, Jesús Carbonell, edil de Movilidad, propuso adelantar la prohibición de vehículos con etiqueta A al 1 de julio de 2027; prohibir la etiqueta B para coches de fuera de la ciudad en un año tras superar los umbrales de contaminación aplicables desde 2020 y ampliar la ZBE a zonas como San Isidro, San Marcelino y el Marítimo. Vox, siguiendo las instrucciones de Abascal, mantiene su negativa, mientras que PSPV y Compromís consideran que las prohibiciones previstas para julio de 2027 son un intento de posponerlas hasta después de las elecciones. El PSPV, por su parte, demanda un corredor verde con el bulevar García Lorca sin coches, y Compromís insiste en la reversión de la calle Colón. El PP rechaza la moción de la oposición de imponer multas desde enero de 2026, argumentando que no se daría un plazo razonable para que los ciudadanos puedan adquirir vehículos híbridos o eléctricos.
Además, la revelación de los carteles ha generado críticas por parte de Compromís, que señala que estos solo utilizan el género masculino. Desde la formación lamentan que, a pesar del acuerdo entre PP y Vox para la puesta en marcha de la ZBE, el cambio de postura de Vox dejó los carteles sin efecto. También critican que esto representa un retroceso en el uso de lenguaje inclusivo, al cambiar el saludo de “Bienvenidas a Valencia” a “Bienvenidos”. Compromís resalta que gracias a las imágenes proporcionadas por la ciudadanía, han podido constatar esta omisión en el uso de lenguaje inclusivo tras la ruptura del acuerdo entre PP y Vox.