El Tribunal de Instancia número 5 de Alzira ha decidido conceder la libertad con medidas cautelares al anestesista detenido en relación con el fallecimiento de una menor en una clínica dental de la localidad, donde otra niña también fue ingresada tras recibir atención por parte del mismo profesional. La jueza del caso ha determinado que no existen las condiciones necesarias para ordenar prisión provisional, como había pedido el Ministerio Público, al no encontrar riesgos de destrucción de pruebas ni de fuga, y debido al arraigo acreditado del detenido en España, según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.
El profesional deberá presentarse periódicamente ante el juzgado y se le ha retirado el pasaporte, impidiéndole salir del país. Se le investiga en una causa abierta por delitos de homicidio por imprudencia profesional, lesiones por imprudencia profesional, hurto y omisión del deber de socorro. La magistrada ha señalado que faltan elementos incriminatorios suficientes para justificar la medida solicitada por la Fiscalía, y que es necesario obtener la historia clínica de las menores y los resultados de las analíticas.
En este momento incipiente del caso, la instructora considera que no hay “indicios racionales suficientes” para atribuir la causa de la muerte exclusiva e inmediatamente a una imprudencia grave o leve del investigado. El anestesista, de 43 años, fue arrestado en Valencia por presuntos delitos de homicidio, lesiones, contra la salud pública, hurto y omisión del deber de socorro. Pocas horas después, también fue detenida en Alzira la propietaria de la clínica, de 50 años, por los delitos de omisión del deber de socorro y contra la salud pública, y quedó en libertad tras declarar ante la Policía, aunque deberá presentarse en el juzgado cuando se le requiera.
El 20 de noviembre, dos niñas, de cuatro y seis años, acudieron a la clínica dental en Alzira para recibir tratamientos. La niña de seis años falleció el mismo día tras ser atendida y fue ingresada en el Hospital de La Ribera, donde los médicos no pudieron reanimarla. La otra menor fue ingresada con síntomas de fiebre, vómitos y somnolencia y fue trasladada posteriormente a la UCI pediátrica del Clínico de Valencia, de donde recibió el alta médica recientemente.
La propietaria de la clínica declaró que la niña fallecida salió “aparentemente bien” y que el anestesista desconocía lo sucedido. Indicó que se le realizó una sedación intravenosa para un procedimiento dental menor y que no se sometió a anestesia general, reiterando que no comprenden qué pudo ocurrir después.