España ya luce su segunda estrella y la ha celebrado por todo lo alto. Tras conquistar el Mundial 2026 frente a Argentina, la selección fue recibida por la Familia Real, visitó el Palacio de la Moncloa y culminó una jornada histórica con una multitudinaria celebración en la plaza de Cibeles, donde cerca de dos millones de personas acompañaron a los campeones durante la rúa por las calles de Madrid.
La conquista del Mundial no quedó únicamente en el terreno de juego. Un día después de levantar la Copa del Mundo en Nueva Jersey, la selección española regresó a casa para compartir el título con una afición que llevaba dieciséis años esperando volver a celebrar un campeonato del mundo.



























Madrid se convirtió en el epicentro de la fiesta. Miles de personas comenzaron a ocupar las calles desde primera hora de la mañana y, según la Delegación del Gobierno, alrededor de dos millones de aficionados acompañaron a la selección durante el recorrido del autobús descapotable por la capital.
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De Zarzuela y Moncloa a una Cibeles abarrotada
La jornada comenzó con la recepción oficial en el Palacio de la Zarzuela, donde los jugadores fueron recibidos por los Reyes y las infantas.
Posteriormente, la expedición se trasladó al Palacio de la Moncloa antes de subir al autobús descubierto con el que recorrieron algunas de las principales avenidas de Madrid.
A lo largo de todo el trayecto, miles de personas ondeaban banderas de España, coreaban los nombres de los futbolistas y acompañaban el paso del equipo entre cánticos, bengalas y carteles dedicados a los nuevos campeones del mundo.
Una fiesta con música durante todo el recorrido
La celebración estuvo marcada por el ambiente festivo que se vivió tanto dentro como fuera del autobús.
Borja Iglesias asumió el papel de DJ improvisado y fue el encargado de poner música durante buena parte del recorrido. Mientras tanto, Lamine Yamal y Nico Williams no dejaron de bailar con los aficionados.
Uno de los momentos más comentados fue el protagonizado por Ferran Torres, que apareció con una gorra con el lema “Make Spain Great Again”, mientras Álex Baena celebraba su 25 cumpleaños rodeado de compañeros y aficionados.
La conexión entre plantilla y seguidores fue constante durante toda la rúa, con numerosas pancartas, bromas y gestos de complicidad entre los jugadores y quienes abarrotaban las calles.
Cibeles recibió a los campeones entre una ovación
Después de varias horas de recorrido, el autobús llegó finalmente a la plaza de Cibeles, completamente llena de aficionados.
Los jugadores fueron presentados uno a uno sobre el escenario, cada uno acompañado por su propia música de entrada, en una celebración que mezcló deporte y espectáculo.
La fiesta contó con actuaciones de Tony Grox, Lucycalys, Viva Suecia, Lola Índigo, Ana Mena, Arde Bogotá y Aitana, que mantuvieron el ambiente festivo mientras los futbolistas saludaban a los miles de seguidores congregados en el centro de Madrid.
Luis de la Fuente: “Es un honor dirigir a este grupo”
Durante el acto, el seleccionador Luis de la Fuente tomó la palabra para agradecer el respaldo recibido por la afición durante todo el campeonato.
El técnico aseguró que dirigir a esta generación de futbolistas supone “un honor” y destacó el compromiso mostrado por el grupo durante todo el Mundial.
Como símbolo del cariño de la plantilla, los jugadores terminaron manteando al seleccionador, dejando una de las imágenes más representativas de la celebración.
Rodri ensalza el título y defiende a Ferran Torres
El capitán de la selección, Rodri, calificó el Mundial como “el título más especial” de su carrera.
Durante su intervención quiso destacar además el papel desempeñado por Ferran Torres, uno de los protagonistas de la final, al que definió como un futbolista “injustamente criticado”.
Las palabras del centrocampista fueron recibidas con una enorme ovación por parte del público, que respondió coreando el nombre del delantero español.
El momento más emocionante de la celebración
Más allá de la música, los bailes y las bromas, la fiesta también dejó espacio para el recuerdo.
Con la Copa del Mundo entre las manos, Rodri pidió silencio para rendir homenaje a María Caamaño, la niña que acompañó a la selección durante la Eurocopa y que falleció hace unos meses.
“Queríamos acordarnos de una personita especial”, afirmó el capitán antes de solicitar un aplauso que emocionó tanto a los jugadores como a los miles de aficionados presentes en Cibeles.
Durante unos instantes, la celebración dio paso al recogimiento en memoria de una de las aficionadas más queridas por la selección.
Un Mundial que ya forma parte de la historia
La conquista del Mundial 2026 supone el segundo título de la historia para la selección española, dieciséis años después del conseguido en Sudáfrica 2010.
El recorrido por las calles de Madrid puso el broche definitivo a un campeonato en el que España fue creciendo partido a partido hasta imponerse a Argentina en la gran final.
Con la Copa levantada ante dos millones de aficionados, la imagen de Cibeles completamente teñida de rojo y amarillo quedará como una de las estampas más icónicas del deporte español.
Después de conquistar el mundo sobre el césped, la selección recibió el abrazo de todo un país en una celebración que difícilmente olvidarán quienes tuvieron la oportunidad de vivirla desde las calles de Madrid.