La Moncloa ha anunciado que el Gobierno ha decretado tres días de luto oficial tras el fallecimiento del papa Francisco.
Félix Bolaños, encargado de las relaciones del Gobierno con la Iglesia, ha expresado su pesar por la muerte del líder religioso, describiéndolo como “un hombre bueno y un gran papa”. Bolaños ha resaltado que el legado humanista, solidario y reformador del pontífice perdurará. Ha elogiado su lucha contra la desigualdad, las injusticias y el cambio climático, además de su preocupación por aquellos que viven en las periferias. Asimismo, ha recordado su compromiso con la paz, el diálogo en los conflictos y su activismo en defensa de los derechos humanos, particularmente en relación con las personas migrantes y las víctimas de trata o de conflictos como los de Ucrania o Palestina. Respecto a su vinculación con España, Bolaños ha enfatizado la cercanía, simpatía y cariño que el pontífice mostró hacia el país durante sus encuentros.