Miles de banderas independentistas y cánticos de «Puta España, puta selección» marcaron el Barça-Athletic después de que Joan Laporta suspendiera el reconocimiento previsto a los ocho jugadores azulgranas campeones del mundo con España
El Camp Nou vivió este jueves una noche marcada por la política y la polémica. Miles de esteladas, dos grandes banderas independentistas desplegadas en las gradas y cánticos contra España y la selección española acompañaron los primeros minutos del partido entre el FC Barcelona y el Athletic Club, precisamente el día en el que estaba previsto rendir homenaje a los ocho futbolistas azulgranas que se proclamaron campeones del mundo con España.
El acto, sin embargo, nunca llegó a celebrarse. El presidente del Barcelona, Joan Laporta, decidió suspenderlo al considerar que, después de los incidentes ocurridos días antes en Elche entre aficionados del Barça y la Policía Nacional, «no es el contexto ni el momento más apropiado».
La decisión no evitó que el encuentro estuviera rodeado de una fuerte carga política.
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Miles de esteladas reciben a Barça y Athletic
Cuando los jugadores saltaron al césped del Camp Nou, numerosas esteladas comenzaron a levantarse simultáneamente desde diferentes sectores del estadio.
La movilización había sido promovida previamente por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural. La ANC anunció el reparto de 10.000 esteladas en los alrededores del estadio para que los aficionados pudieran mostrarlas durante el encuentro.
Dos grandes banderas independentistas llegaron a cubrir parcialmente los marcadores luminosos del Camp Nou.
Al mismo tiempo, desde el fondo de animación se escucharon cánticos de «Puta España, puta selección», convirtiendo la previa del encuentro y sus primeros compases en una manifestación de rechazo a la selección española por parte de un sector de la grada.
La ANC celebra que el Barça cancelara el homenaje
La organización independentista había pedido expresamente a los aficionados que acudieran al estadio con esteladas como protesta por los acontecimientos registrados en Elche.
Su presidente, Josep Vila, respaldó públicamente la decisión adoptada por el Barcelona.
«Repartimos esteladas para que quien la quiera lucir, la tenga. Queremos aplaudir la decisión del Barça de no hacer el homenaje a la Selección», manifestó antes del encuentro.
La protesta tenía como origen los incidentes ocurridos en Elche, donde la Policía Nacional requisó esteladas a algunos seguidores azulgranas y se produjeron cargas policiales.
Entre las personas afectadas se encontraba un socio menor de edad del Barcelona. Laporta aseguró posteriormente que se había puesto personalmente en contacto con él.
Los ocho jugadores del Barça que iban a ser homenajeados
La controversia resulta especialmente significativa porque el Barcelona es uno de los clubes con mayor representación en la selección española que conquistó el Mundial.
El homenaje estaba destinado a ocho futbolistas del Barça:
- Joan García
- Eric García
- Pau Cubarsí
- Gavi
- Dani Olmo
- Pedri
- Lamine Yamal
- Rodri
La ceremonia formaba parte de una iniciativa de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para llevar el trofeo de campeón del mundo por los estadios de Primera División en los que juegan los internacionales que conquistaron el título.
La gira comenzó el pasado 19 de agosto en el Metropolitano y posteriormente pasó por San Mamés y el Santiago Bernabéu.
Barcelona debía ser la siguiente parada.
Un homenaje muy sencillo: la Copa y una fotografía
El acto previsto en el Camp Nou iba a ser, además, especialmente discreto.
No estaba programada la presencia sobre el terreno de juego del presidente de la RFEF, Rafael Louzán, ni tampoco del seleccionador español, Luis de la Fuente.
Según la información publicada, el plan consistía básicamente en sacar la Copa del Mundo al césped, reunir alrededor del trofeo a los ocho jugadores campeones y realizar una fotografía.
Posteriormente, el speaker del Camp Nou habría solicitado un aplauso para los futbolistas.
Ese pequeño reconocimiento fue finalmente descartado.
Laporta: «No es el contexto ni el momento más apropiado»
Joan Laporta justificó personalmente la cancelación.
El presidente azulgrana consideró que los acontecimientos ocurridos en Elche habían creado un clima que hacía desaconsejable mantener el homenaje y defendió que el fútbol debe «servir para unir y no para generar enfrentamientos».
Laporta reivindicó igualmente la legalidad de la estelada y señaló que esta bandera representa «los anhelos de libertad» de una parte de la sociedad catalana.
El Barcelona trasladó su decisión a la Federación Española, que, según explicó el propio presidente azulgrana, comprendió la postura adoptada por el club.
Del homenaje a los campeones a los gritos contra la selección
La paradoja terminó marcando la jornada en el Camp Nou. Lo que inicialmente debía convertirse en un reconocimiento a ocho jugadores del propio Barcelona por conquistar un Mundial acabó transformándose en una noche protagonizada por miles de esteladas y cánticos contra España y contra la selección.
Los ocho futbolistas se quedaron sin el homenaje previsto ante su propia afición mientras una parte de las gradas celebraba precisamente que el Barcelona hubiera decidido cancelarlo.
La polémica vuelve así a situar al club azulgrana en el complicado punto de encuentro entre fútbol, identidad catalana, independentismo y selección española, esta vez con ocho jugadores del propio Barça en el centro de una ceremonia que nunca llegó a celebrarse.