Protesta estudiantil por el cierre de una cafetería en el campus de Tarongers
El cierre de la cafetería Automatiek en el campus de Tarongers de la Universitat de València ha generado malestar entre varias asociaciones estudiantiles, como Sazón-UV, AVE, BEA y SEPC, según informaron en un comunicado conjunto. Representantes de la universidad indicaron que la decisión fue tomada por la mesa del campus, un órgano colegiado que incluye representantes de diversas facultades. Además, señalaron que esta no es la única cafetería disponible en el campus.
Las asociaciones expresaron su fuerte oposición a que se destine este espacio a usos diferentes a los de restauración. Argumentan que la clausura supone la pérdida de un servicio esencial, lo que impacta negativamente en la vida y el bienestar de la comunidad universitaria y del personal actual del establecimiento. Según el comunicado, cerrar y modificar el uso del espacio de Automatiek implica la eliminación de un servicio de restauración fundamental y cercano, y lamentan la disminución de lugares de ocio y descanso para los estudiantes y personal universitario. “El establecimiento era un punto clave para el encuentro y el descanso, y su pérdida afecta la convivencia”, sostienen.
Además, advierten que el cierre conllevará el despido de trabajadores y solicitan a la Universitat de València que mantenga el empleo del personal en caso de que se cambie la empresa encargada del espacio. También insisten en la importancia de preservar el uso de restauración, destacando que el servicio es fundamental para la comunidad universitaria.
Finalmente, las asociaciones proponen un cambio en el modelo de gestión, sugiriendo que la Universitat de València considere pasar de un modelo de concesión a uno de gestión directa de las cafeterías.