
La formación de izquierdas ha mostrado su “repugnancia” por los delitos que se le acusan al concejal de Burjassot detenido ayer. La coordinadora de EUPV, Marga Sanz, ha señalado que las acusaciones de prevaricación, tráfico de influencias, coacciones, acoso y abuso sexual, “de confirmarse, supondrán una fulminante suspensión de militancia y la expulsión de la organización en caso de ser imputado. Estamos por tanto a la espera de que se confirman o no estos cargos, y si así es, no nos temblará el pulso para apartarlo de nuestra organización y reclamarle el acta “.
Sanz ha añadido: “los cargos públicos deben ser en todo momento un ejemplo de comportamiento ético, y referentes incuestionables para la ciudadanía. Cualquier actuación que se aparte de este código es sumamente rechazable “.
La dirigente de izquierdas ha destacado que Izquierda Unida “desea por encima de todo que la investigación llegue hasta el final y se clarifican todos los hechos”.