Más de 500 residentes de l’Horta Sud han participado este lunes en la tercera edición de la Trobada l’Horta Sud Camina, un evento organizado por los departamentos de salud Valencia – La Fe y Doctor Peset, en colaboración con el centro de salud pública de Alzira. Esta actividad busca mejorar la salud de la comunidad y fomentar el ejercicio físico, coincidiendo con el Día Mundial de la Salud y la proximidad del Día Mundial de la Actividad Física, según informó la Generalitat.
Amparo Ródenas, enfermera del departamento de Promoción de la Salud del centro de salud de Alzira, destacó que el sedentarismo es la cuarta causa de mortalidad a nivel global. Subrayó la importancia de esta caminata para sensibilizar a la población sobre la necesidad de mantenerse activa y reducir el sedentarismo para mejorar la salud y el bienestar.
La caminata tuvo lugar en el mismo trayecto que realizaron voluntarios para ayudar a los pueblos afectados por la dana del 29 de octubre. El recorrido, de ida y vuelta, se extendió por siete kilómetros desde Alfafar hasta el Puente de la Solidaridad, en la pedanía de La Torre. En esta pasarela peatonal, los participantes desplegaron una pancarta que decía: ‘Els pobles de L’Horta Sud continuem caminant’. Al completar el recorrido, los caminantes regresaron al parque de las Palmeras de Alfafar, donde se ofreció un desayuno saludable.
Participaron en la caminata residentes de Albal, Alcàsser, Alfafar, Benetússer, Beniparrell, Catarroja, Massanassa, Sedaví y Silla. También asistieron personas de Paiporta y Torrent. En el Puente de la Solidaridad, quienes salieron de Alfafar fueron recibidos por integrantes de los programas Camina de diversos centros de salud en Valencia, quienes se unieron a la caminata para conmemorar el Día Mundial de la Salud.
El programa Camina persigue tres objetivos principales: mejorar la condición física de los participantes, fomentar el bienestar emocional a través de actividad grupal y ofrecer beneficios sociales mediante la cohesión y pertenencia a un grupo, evitando la soledad no deseada y promoviendo un envejecimiento activo. Esta iniciativa comunitaria permite a los participantes involucrarse en el diseño de rutas y planificación de actividades. También incluye la prescripción de ejercicio físico en consultas de medicina, enfermería, matronas, fisioterapia y servicios sociales.
La mayoría de los participantes son mujeres entre 55 y 75 años, quienes caminan durante una hora una o dos veces por semana, acompañadas de personal sanitario o técnico municipal. Estos paseos se complementan con talleres de alimentación y actividades en grupo. Los centros de salud realizan evaluaciones al inicio y final del curso, en otoño y verano, respectivamente, para seguir la evolución de la salud de los participantes.