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El fuego, uno de los más graves de la última década en la Comunitat Valenciana, obligó a evacuar 16 municipios y afectó al 12% de la superficie delimitada como Parque Natural de la Serra d’Espadà
Emergencias de la Generalitat y el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón han dado por extinguido el incendio forestal de la Vall d’Uixó después de cuarenta días de trabajos. La extinción se declaró oficialmente este miércoles a las 22:30 horas, cerrando uno de los episodios de fuego más graves registrados en la provincia de Castellón en los últimos años.
El incendio ha afectado a 9.586 hectáreas, una superficie próxima a las 10.000, y ha causado importantes daños en buena parte de la Serra d’Espadà.
Según el balance difundido por los servicios de emergencia, el fuego ha arrasado aproximadamente el 12% de la zona delimitada como parque natural.
El tercer incendio más grave de la década
Por superficie afectada, el incendio de la Vall d’Uixó se sitúa como el tercer incendio más grave de la última década en territorio valenciano y uno de los más importantes de los últimos catorce años.
Además, es el incendio que mayor superficie ha quemado en la provincia de Castellón desde 2022.
La magnitud del fuego obligó durante los momentos más complicados a adoptar medidas excepcionales para proteger a la población.
Hasta 16 municipios tuvieron que ser evacuados a medida que avanzaban las llamas y cambiaban las condiciones meteorológicas.
El fuego comenzó en el barrio del Carbonaire
El incendio se originó en el barrio del Carbonaire de la Vall d’Uixó en una jornada marcada por un elevado riesgo de incendios forestales en la Comunitat Valenciana.
Las investigaciones desarrolladas hasta ahora apuntan a que el fuego pudo ser intencionado, aunque por el momento no se han producido detenciones relacionadas con su origen.
Las llamas consiguieron propagarse rápidamente hacia la Serra d’Espadà, favorecidas por las condiciones meteorológicas y la vegetación existente.
Varias reproducciones complicaron la extinción
Aunque el incendio quedó estabilizado y controlado semanas atrás, los efectivos han tenido que mantener la vigilancia durante un periodo prolongado debido a la aparición de diferentes reproducciones.
Una de las últimas se produjo en el término municipal de Onda, donde fue necesario volver a movilizar medios para evitar que las llamas recuperaran intensidad.
El foco quedó controlado pocas horas después, pero confirmó la dificultad de dar definitivamente por extinguido un incendio de estas dimensiones.
Los trabajos posteriores se han centrado en vigilar puntos calientes, asegurar el perímetro y evitar que las altas temperaturas o el viento pudieran provocar nuevos focos.
Cuarenta días después, el incendio queda oficialmente cerrado
La declaración de extinción pone fin a cuarenta días de emergencia, aunque comienza ahora otra fase centrada en evaluar los daños ambientales, agrícolas y económicos provocados por el fuego.
La pérdida de vegetación afecta especialmente a uno de los espacios naturales más importantes de la provincia de Castellón, además de zonas agrícolas y explotaciones situadas dentro del perímetro quemado.
Con 9.586 hectáreas afectadas, 16 municipios evacuados y numerosas reproducciones durante más de un mes, el incendio de la Vall d’Uixó queda ya registrado como uno de los grandes incendios forestales de la historia reciente de la Comunitat Valenciana.