El dolor de la espera: Familias de desaparecidos en la dana anhelan “cerrar el ciclo”
VALENCIA, 18 Oct. – Ernesto, tío de Elizabeth, una de las tres personas aún desaparecidas tras la devastadora dana del 29 de octubre del año pasado, expresa el sentir de las familias afectadas: “Somos tres familias unidas por la tragedia, fuertes y con esperanzas de cerrar pronto el ciclo”.
Elizabeth, Javier y Francisco desaparecieron en la riada, y desde entonces, la Guardia Civil mantiene un operativo de búsqueda que no ha arrojado resultados positivos. Elizabeth fue arrastrada por el agua mientras viajaba con su madre cerca del Hotel La Carreta en Chiva. Francisco desapareció tras salvar a sus dos nietos en Montserrat, y a José Javier lo arrastró la inundación en Pedralba, donde su hija, quien tenía síndrome de Down, fue hallada sin vida.
Estas personas han sido declaradas fallecidas legalmente, elevando el número total de víctimas mortales de la dana a 229, a la espera de informes adicionales de la magistrada de Catarroja, quien gestiona la causa judicial de las inundaciones. Además, la catástrofe dejó centenares de miles de afectados y grandes pérdidas materiales.
Ernesto sostiene: “Hay gente que duda, pero yo tengo todas las esperanzas puestas en que, al final, los vamos a encontrar”. Confiado en la labor de las fuerzas de búsqueda, enfatiza: “Nadie se merece estar en una cuneta o en un barranco”. La necesidad de encontrar a sus seres queridos radica en poder comenzar un duelo adecuado.
“Las tres familias de los desaparecidos están ‘unidas por la tragedia’ y son ‘una piña'”, explica Ernesto. Las familias están en constante comunicación con la Guardia Civil, quienes continúan su labor de búsqueda con perseverancia, a veces como una tarea casi arqueológica.
Por su parte, Saray, hija de Francisco —quien protegió a sus nietos poniéndolos a salvo en el techo del coche—, afirma en declaraciones que “no parará de buscar”. La Guardia Civil no ha dejado de investigar, con la esperanza como estandarte. Las búsquedas actuales se concentran en las áreas de Paiporta, Llíria y Sueca, lugares donde podría haber indicios de su paradero.
Estas zonas están bajo supervisión de las Unidades Territoriales y el apoyo de especialidades como el GEAS o el Grupo de Montaña, con el fin de explorar a fondo cada rincón. La promesa de encontrar a los desaparecidos sigue firme, para que las familias puedan finalmente encontrar paz.