Los trabajos del túnel de Serrería dejan los muros pantalla listos para su prolongación
La ampliación del túnel de Serrería está en un estado más avanzado de lo que se piensa, pese al bloqueo impuesto por el Ministerio de Transportes a un proyecto acordado desde los años 90. Manuel Miñes, director gerente de la Cámara de Contratistas de la Comunitat Valenciana, afirmó recientemente que durante las obras del túnel se prepararon los muros pantalla de hormigón en la salida sur del túnel, que se orienta hacia el paseo de la Alameda.
Miñes recordó las dificultades que surgieron por los sobrecostes de la obra causados por la abundante presencia de agua subterránea. Calculó que el problema «debió estar en un 35%». Los sondeos preliminares mostraban que a unos ocho metros de profundidad había una capa de grava estable capaz de soportar los muros pantalla, pero resultó ser demasiado delgada y conducía a un estrato inestable. «Tuvimos que descender hasta los 14 metros», puntualizó, destacando que los funcionarios del Ministerio en ese momento señalaron que la de Valencia era “la obra más compleja en la que habían trabajado”.
Debido a esta y otras razones, el Gobierno decidió recortar el diseño original del túnel propuesto hace 34 años, un proyecto que sigue sin concluir. Ante la resistencia del Ministerio de Transportes para extender el túnel hasta que se complete el eje pasante ferroviario por Valencia, Miñes subrayó que es posible realizar las obras de prolongación sin afectar el tráfico actual, salvo en “alguna noche puntual”.
Además, reveló que los muros pantalla para la extensión ya están construidos, incluso se ha definido la dirección que debe tomar el túnel. «Debía alcanzar el otro lado del viejo cauce», explicó, aunque no hasta la autovía de El Saler, sino con una salida más cercana a la superficie.
Miñes insistió en que existe espacio suficiente para las vías provisionales entre la salida actual del túnel y la pared del cementerio municipal del Grao. «Hay sitio, no hay problema», comentó en relación a otro de los argumentos que ha utilizado el Ministerio para justificar el bloqueo de la inversión, alegando un posible perjuicio al tráfico ferroviario del corredor mediterráneo.
Finalmente, Miñes subrayó la urgencia de avanzar con la prolongación para facilitar la conexión de la Alameda con el mar y el desarrollo urbanístico de esa parte de la ciudad, donde también hay propiedades de Adif.