Ford Almussafes, la fábrica valenciana del gigante automotriz Ford, se verá obligada a parar la producción del vehículo Transit durante la semana del 22 al 26 de mayo debido a la falta de componentes. La decisión ha sido comunicada por la dirección de la empresa durante una reunión de la comisión de seguimiento del Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERE) que tiene en vigor la planta de Almussafes.
La medida se une a las modificaciones que ya se habían acordado en otra reunión de la comisión, que preveían la paralización de la producción de vehículos en la planta durante la próxima semana, así como la modificación de otras cuatro jornadas de ERTE. Sin embargo, la dirección de Almussafes ha considerado que estas medidas no son suficientes para adecuar los componentes disponibles a la producción actual, por lo que ha ampliado el calendario del expediente.
Las operaciones de vehículos se verán afectadas por esta medida, ya que se parará la fabricación del Transit durante la semana mencionada. Esto afectará al sistema B de montaje en turnos de mañana y tarde y a los sistemas correspondientes relacionados en Body y Pintura.
La fábrica de Ford en Almussafes lleva encadenando diferentes Expedientes de Regulación Temporal de Empleo desde 2020 debido a la inestabilidad en el suministro de semiconductores y componentes derivados. Estos expedientes temporales afectan potencialmente, de manera total o parcial, a toda la plantilla. Durante estas paradas de producción, los trabajadores perciben un 80% de su salario y el 100% de las pagas, preservando antigüedad y vacaciones.
Además, la fábrica ha dejado de producir en abril los modelos S-Max y Galaxy, debido a que la multinacional está acelerando su estrategia hacia la electrificación total de sus vehículos de pasajeros en 2030 y de todo su portfolio en 2035. La factoría de Almussafes se quedará con la producción solo del Kuga, en de mayor pero en la planta, y el Transit.
La falta de componentes ha sido un problema recurrente para la industria automotriz en los últimos tiempos, debido a la crisis del COVID-19 que ha afectado a la cadena de suministro. Además, la escasez global de semiconductores ha afectado la producción de vehículos a nivel mundial, generando una reducción en la oferta y un aumento en los precios de los automóviles. La situación continúa siendo un reto para los fabricantes de automóviles y se espera que persista durante algún tiempo más.