La Generalitat Valenciana ha puesto en marcha una iniciativa para permitir que los espacios de los centros educativos públicos, como gimnasios, pistas deportivas o salones de actos, sean utilizados fuera del horario lectivo por ayuntamientos, clubes deportivos, asociaciones culturales y otros colectivos que han perdido sus instalaciones debido a la dana del pasado 29 de octubre. Este esfuerzo, liderado por la Vicepresidencia Segunda y la Conselleria para la Recuperación Económica y Social, en colaboración con la Conselleria de Educación, Cultura, Universidades y Empleo, está diseñado para asegurar que estos colectivos puedan seguir brindando servicios y actividades “esenciales” a la comunidad mientras sus instalaciones habituales se encuentran inoperativas.
Esta medida se enmarca dentro del Plan de Recuperación Endavant, que busca apoyar la recuperación económica y social de los municipios afectados por el temporal. Venancio Aguado, secretario autonómico para la Recuperación Económica y Social, destacó que el objetivo del Consell es ofrecer una solución inmediata y efectiva a estos municipios mientras se completan las reparaciones necesarias. Aguado subrayó la importancia del tejido asociativo y comunitario, asegurando que su labor es “esencial e insustituible” para mejorar la calidad de vida de los vecinos y fortalecer sus relaciones.
Desde que se inició el procedimiento, se han recibido 16 solicitudes de ocupación temporal por parte de municipios afectados por la riada, entre los que se encuentran Paiporta, Massanassa, Valencia, Quart de Poblet, Sedaví, Algemesí, Mislata, Albalat de la Ribera, Picassent y Requena. Los espacios cedidos se están utilizando para diversas actividades, como eventos deportivos, culturales y sociales, así como para actos institucionales.
La tramitación de estas solicitudes se lleva a cabo a través de las direcciones territoriales de la Conselleria de Educación, permitiendo a los ayuntamientos formalizar sus peticiones de manera ágil y eficaz. Las autorizaciones se gestionan directamente desde las direcciones territoriales, sin involucrar a los centros educativos, para acelerar el proceso. En el caso de los colegios públicos, la autorización del uso corresponde a los ayuntamientos.
El informe de diagnóstico sobre la riada, elaborado por la Vicepresidencia Segunda, revela que el impacto en el tejido social y comunitario incluyó daños a 168 locales de asociaciones culturales, estimados en 20 millones de euros, a 350 clubes deportivos con pérdidas de 10 millones, y a eventos y actividades suspendidas, sumando un impacto total de 40 millones de euros.