El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido en una reunión del Consejo de Ministros del Interior de la Unión Europea en Bruselas que se retiren los controles interiores en el espacio Schengen, ya que están perjudicando a los ciudadanos. Ha pedido que se retiren en aquellos países donde todavía no se han suprimido, como Rumanía y Bulgaria, y en aquellos lugares donde se han reintroducido temporalmente.
El ministro ha enfatizado que la libertad de movimientos es compatible con la seguridad y ha lamentado que los controles, que deberían ser una medida excepcional, están socavando el espacio de libre circulación y la esencia de Schengen.
En el ámbito migratorio, el ministro ha subrayado la necesidad de una mayor implicación de los Estados y de las instituciones europeas en la cooperación con los países de origen y tránsito de los flujos migratorios. También ha destacado la importancia de la cooperación entre las agencias de seguridad europeas para luchar contra el tráfico y la trata de seres humanos.
Grande-Marlaska ha atribuido el descenso de las llegadas irregulares a España al esfuerzo preventivo de la política migratoria española, que ha logrado una reducción del 56,9% este año y del 25,6% en 2022. Además, ha adelantado que la conclusión del Pacto de Migración y Asilo “sobre la base de la solidaridad y el reparto equitativo de la responsabilidad, es esencial y una prioridad absoluta para España”.