### Refuerzo de la vigilancia por robos antes de la reapertura del metro en l’Horta y la Ribera
Ferrocarrils de la Generalitat ha incrementado la vigilancia en las líneas 1, 2 y 7 para evitar más robos de cables de la catenaria, una problemática que se ha mantenido desde que una dana impactara la región el 29 de octubre pasado. La reapertura del servicio, programada para el 21 de junio, ha motivado esta acción.
Fuentes de la empresa confirmaron la estabilidad de la fecha de reapertura, tal como ya había indicado el conseller de Medio Ambiente e Infraestructuras, Vicente Martínez Mus. Las empresas encargadas continúan trabajando en resolver unas cien incidencias a lo largo de los 50 kilómetros de vías afectadas, además de labores en los talleres de Valencia Sud y la estación de Paiporta.
Los robos han sido continuos, y en febrero se registraron cuatro casos con un total de 1.200 metros de cable sustraído, según informó Las Provincias. A medida que se aproxima la fecha de reapertura, los hurtos son más perjudiciales debido al corto tiempo disponible para reponer el material.
Próximamente, se dará corriente a toda la línea, una medida que se comunicará adecuadamente para prevenir accidentes, complicando así los robos en la catenaria. Actualmente, la vigilancia se realiza con un vehículo que circula sobre las vías, ya que el acceso es complicado en algunas partes. También se ha solicitado la colaboración de la Guardia Civil para prevenir estos delitos.
Diferentes denuncias han sido interpuestas debido a los robos, y la Guardia Civil junto con la Policía Autonómica ha intensificado la vigilancia en la zona para evitar nuevos hurtos, sumándose a los equipos de vigilancia de la empresa pública.
Ferrocarrils de la Generalitat adjudicó de emergencia las obras de rehabilitación de la superestructura de vía y electrificación en el tramo Paiporta-Castelló de la red de Metrovalencia. En los meses recientes, se han resuelto unas 100 incidencias a lo largo de 50 kilómetros de red que atraviesan Paiporta, Picanya, Torrent, Picassent, Alginet, Carlet, Benimodo, L’Alcúdia, Masalavés, Alberic y Castelló.
Otras reparaciones incluyen la adecuación de drenajes, cunetas, taludes y terraplenes, además de reconstruir canalizaciones eléctricas y telecomunicaciones subterráneas, y reponer cerramientos y vallados dañados.
Estos robos, ocurridos mientras los 50 kilómetros de tramo estuvieron fuera de servicio por las inundaciones y tornados del pasado 29 de octubre, han obligado a una reposición de material que incrementa el presupuesto asignado por FGV para estas reparaciones.
El material sustraído tiene un valor significativo como chatarra de cobre, dependiendo del mercado (aproximadamente 12.000 euros por tonelada), pero el costo de reparación de la instalación para que funcione nuevamente es considerable, representando un importante contratiempo debido a la obtención de materiales de repuesto y la planificación necesaria para los trabajos de reposición.