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Joyas valencianas. Ortiz Bau, publicista y editor de estas bellas ediciones

En 1909, con motivo de la Exposición Regional Valenciana, La Información, una empresa de publicidad ofrecía un pequeño librito que servía como guía y preconizaba las excelencias del certamen. El propietario de esta entidad comercial era Ramón Ortiz Bau, conocido empresario que, entre otras acciones comerciales, introdujo las máquinas “tragaperras” que ofrecían golosinas para niños y también del “peso parlante”, modernos artilugios que se podían contemplar en el citado recinto ferial.

…introdujo las máquinas “tragaperras” que ofrecían golosinas para niños y también del “peso parlante”

 

Al siguiente año La Información editó una Guía de Valencia Ortiz que seguía la estela de la anterior pero dedicada a ofrecer información general de la ciudad, publicación que era acompañada de imágenes y anuncios publicitarios.

La Información. Empresa publicidad Ortíz Bau. 1910

 Para las imágenes participaron los mejores fotógrafos valencianos y algunos de sus textos eran obra de escritores anónimos

El éxito de estas ediciones motivó que, anualmente y a partir de 1911, coincidiendo con la Feria de Julio, la empresa a su vez publicara ininterrumpidamente hasta 1936 unas pequeñas obras tituladas Joyas Valencianas, monumentos y edificios notables. De nuevo unas guías muy ilustradas y de bellas portadas que reproducían a color óleos costumbristas realizados por artistas valencianos. Para las imágenes participaron los mejores fotógrafos valencianos y algunos de sus textos eran obra de escritores anónimos, aunque la mayoría fueron realizados por el propio Ramón Ortiz.

Joyas Valencianas. 1921

En la primera de estas “Joyas” Ortiz Bau así se dirigía al público: Es de imprescindible uso para los forasteros que nos visitan durante la Feria, una verdadera guía de fácil manejo y clara exposición, pudiéndose visitar con rapidez y comodidad lo más notable de Valencia…

Y así era. Desde que el forastero llegaba a Valencia, la publicación lo “acompañaba” guiándole por todo un itinerario artístico y monumental, con descripción de aquellos puntos de mayor interés, ofreciendo información de cómo era la ciudad y cómo el visitante se podía mover en ella.

Joyas Valencianas. 1933

Estas bellas ediciones, de unas 180 páginas, también eran esperadas por los ciudadanos, libritos que se convirtieron en objetos de culto. Debido a su éxito se anunciaban las principales casas comerciales de la ciudad.

Ramón Ortiz Bau falleció en 1951. Sus restos se hallan en el panteón familiar situado en la sección 3ª izquierda del Cementerio General de Valencia, junto a la Cruz del Cólera.

Estas Joyas Valencianas dejaron de editarse tras la guerra civil. Ramón Ortiz Bau falleció en 1951. Sus restos se hallan en el panteón familiar situado en la sección 3ª izquierda del Cementerio General de Valencia, junto a la Cruz del Cólera. Fue el creador de La Información y de esas publicaciones que permitieron, año tras año, vivir el itinerario artístico y monumental de una Valencia espléndida presentada como auténtica joya.

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3 Responses to "Joyas valencianas. Ortiz Bau, publicista y editor de estas bellas ediciones"

  1. Javier Luna  11 de noviembre de 2014 at 15:39

    Aunque tentado desde el primer momento para referirme a la Exposición Regional de 1909, considero más apropiado el hacer mención precisa al contenido del artículo con el que, en ésta ocasión, nos deleita Rafael Solaz.
    Y la figura de Ramón Ortiz Bau, como Responsable de una Agencia encargada de cantar, gozar, deleitar … con exquisito gusto y destacada calidad lo ya de por sí admirable de origen o por naturaleza, adquiere el carácter de auténtica joya y por ende de verdadero tesoro.
    Las obras cuidosamente editadas, con reproducciones de óleos y/o fotografías de destacados pintores y/o fotógrafos del momento, sin olvidar los admirables textos que las acompañaban nos hacen sentir un irreflenable deseo tener entre nuestras manos alguno de aquellos ejemplares, impresos en papel, para poder sentir la inefable sensación y subsiguiente emoción de lo auténticamente bello.
    ¡ Nuca las nuevas tecnologías podrán llegar, por mucho que avancen y que sin duda alguna lo harán, a producir el placer que se siente y que sencilla, respetuosa y honestamente he querido transmitir a las nuevas generaciones !

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  2. Andrés  11 de noviembre de 2014 at 15:59

    Excelente publicaciones. Se llaman Joyas Valencianas y son, verdaderamente auténticas joyas.

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  3. Julio Cob  11 de noviembre de 2014 at 22:11

    La Exposición Regional de 1909 fue un hito muy importante para la ciudad de Valencia. ¡Vaya si lo fue! Significó un antes y un después en nuestra historia, y al mismo tiempo un punto de inicio a múltiples publicaciones cuyo recuelo permanece en la actualidad.

    Valencia fue cuna de imprentas y el olor a tinta persiste, aunque sus vapores tecnológicos sepan diferentes.

    Todo ese muestrario multicolor a resultas del evento patrocinado por el Ateneo Mercantil, tiene su acomodo en las estanterias de Rafael Solaz, biblioteca de sólida base donde en su afán del mejor cobijo a nuestra cultura, lo reune y nos lo ofrece para el conocimiento de todos.

    La Exposición continua, el bibliofilo es su comisario desprendido.

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