La víspera de Reyes, el día con peores registros en fallecidos y contagios de toda la pandemia en la Comunidad Valenciana, la Cabalgata de los Reyes Magos organizada en la capital valenciana terminó con un intercambio de reproches políticos en las redes sociales. La discreta recepción preparada por el Ayuntamiento de la ciudad para los Magos de Oriente, que arribaron al edificio del Ayuntamiento en un autobús descubierto, atrajo, sin embargo, a cientos de personas y desató una bronca entre los miembros del PSPV-PSOE y Compromís del Gobierno valenciano y el Ayuntamiento
“Esta imagen y sus consecuencias eran evitables si se hubieran cumplido las recomendaciones de Sanidad. Debía evitarse a toda costa la concentración de personas. Lamentable”, calificaba la consejera de Sanidad, la socialista Ana Barceló en un tuit, donde aparecía la imagen de cientos de personas apostadas ante las puertas del Ayuntamiento, esperando la llegada de los Reyes.
“Sí, lamentable y evitable”, respondía la vicepresidencia y consejera de Igualdad, Mónica Oltra, al tuit de su colega de Gobierno, donde, destacado con un círculo en rojo, se incluía el párrafo de una resolución de Sanidad donde se permiten “las cabalgatas estáticas en lugares donde se pueda controlar el acceso, garantizando siempre el cumplimiento de todas las normas de higiene, uso de mascarilla, distancia de seguridad interpersonal y medidas de prevención….”.
A Oltra le respondía la vicealcaldesa de València, la socialista Sandra Gómez, quien en twitter decía: “Lo que me quedaba por leer. Yo misma he pedido a compañeros tuyos que anularán los autobuses. Por lealtad no he aireado públicamente la discrepancia como tú continuamente haces. Pero es inasumible que encima culpabilices a la consejera de un acto organizado por un compañero tuyo”.
Desde el Partido Popular, la portavoz del Grupo Municipal Popular, María José Catalá, ha calificado de “muy preocupantes” las imágenes de concentraciones de gente y ha asegurado que pedirán responsabilidades. En un comunicado, Catalá ha denunciado la “irresponsabilidad del gobierno municipal con la situación que vive Valencia en las últimas semanas” y ha indicado que aunque el itinerario de la cabalgata no se conocía, sí que se sabía que llegaría a la plaza del Ayuntamiento, lo que ha provocó la concentración de gente.
El síndic de Ciudadanos en las Cortes Valencianas, Toni Cantó, también entraba en la polémica señalando, en su cuenta de twitter, que “El tripartito valenciano da espectáculos bochornosos día sí y día también. El último es a costa de una cabalgata de Reyes permitida el mismo día que se anunciaban restricciones y se batía el récord de contagios: 4.000. mucha pelea y nadie asume la responsabilidad”. También el portavoz del grupo de Ciudadanos en el Ayuntamiento de València aseguraba en redes sociales que iban a exigir responsabilidades. “Es el colmo de la pésima planificación de (Compromís/PSOE) en Valencia. En el mismo día que se anunciaron restricciones muy duras para la hostelería”.
También la Coordinadora de Hostelería de los Barrios de Valencia ha denunciado en un comunicado que el alcalde de València, Joan Ribó, “se ha burlado” de los hosteleros y de los ciudadanos “en un día de duras restricciones difíciles de digerir” tras decidir el Consell el cierre de estos establecimientos a las 17 horas.
Según los hosteleros, las imágenes de la recepción a los Reyes Magos en el Ayuntamiento de Valencia generan la indignación de las pymes del ocio y la hostelería de la ciudad. Consideran una “falta de respeto” que el Ayuntamiento “se permita el lujo de pagar con los impuestos de las miles de empresas arruinadas de la ciudad un acto que, además, pone en peligro la salud de los valencianos y valencianas”.
“Después de una semana de ‘acoso policial’ sobre las pymes de la hostelería y locales de ocio, poniéndonos en el punto de mira injustamente, contemplamos atónitos las imágenes de una plaza del Ayuntamiento abarrotada de gente sin cumplir con las más mínimas normas de seguridad, empezando por la necesaria distancia personal”.